Un niño llamado Patricio sufrió una fuerte caída mientras se desplazaba en su bicicleta de rodado 29 hacia su establecimiento educativo, sufriendo heridas de consideración en el rostro. Los familiares del escolar denunciaron que el hecho ocurrió tras detectar que las ruedas del vehículo habían sido aflojadas de manera deliberada, una conducta que atribuyen a una peligrosa maniobra realizada por otros menores a modo de juego.
Según manifestaron los allegados a la víctima, durante los días previos al accidente ya habían notado que los ajustes de los neumáticos aparecían flojos de forma recurrente, lo que los había obligado a revisar la estructura de la bicicleta antes de cada salida.
Las lesiones sufridas por la víctima y el diagnóstico
Como consecuencia del impacto contra el suelo, el menor debió ser asistido por profesionales de la salud, quienes le realizaron cuatro puntos de sutura en la zona del mentón. Asimismo, el golpe provocó la pérdida de cuatro piezas dentales y diversas contusiones corporales.
A pesar de la entidad de las lesiones registradas, el entorno familiar remarcó que el episodio pudo haber tenido derivaciones de mayor gravedad, considerando el tamaño del rodado y la velocidad de desplazamiento al momento de la falla mecánica.
El llamado de alerta a la comunidad educativa y a los padres
Ante lo sucedido, la familia del escolar difundió un llamado de concientización dirigido a la comunidad, enfatizando la necesidad de que los adultos dialoguen con niños y adolescentes sobre las consecuencias de manipular vehículos ajenos.
Las autoridades y los allegados advirtieron que aflojar los componentes de una bicicleta no constituye un juego inofensivo, sino una acción que compromete directamente la estabilidad del conductor y la seguridad vial en la vía pública.






