Una joven estudiante de Añatuya llevó bien alto el nombre de su colegio y consiguió un reconocimiento que llena de orgullo a toda la comunidad educativa. Perla Jasmín Lemos, alumna de 2° año “B” del Colegio Sagrada Familia, fue distinguida como Embajadora de la Lectura tras completar el desafío nacional “Expedición de Lectura 2026”.
La propuesta es impulsada por Fundación Leer y plantea un recorrido en el que los estudiantes deben avanzar progresivamente mediante lecturas, misiones y diferentes desafíos.
La buena noticia fue compartida por el establecimiento educativo en el marco de su aniversario, sumando un motivo especial para celebrar.
Una verdadera expedición entre libros
Perla forma parte del Club de Lectura “La Alianza de la Tinta”, coordinado por la profesora Noelia Paz, desde donde participó de la iniciativa.
El desafío estaba compuesto por cuatro niveles correlativos, cada uno con una dificultad y objetivo particular:
Explorador/a de la Lectura, Guardián/a de la Lectura, Mensajero/a de la Lectura y, finalmente, Embajador/a de la Lectura.
Pero llegar hasta el último escalón no era simplemente cuestión de leer.
Los participantes tenían que completar las lecturas asignadas, realizar misiones especiales y superar un cuestionario final denominado “Reto de Umbral” para poder avanzar.
Cada etapa cumplida tenía su recompensa: los estudiantes recibían un escudo y un diploma que acreditaban el nuevo nivel conseguido.
Perla llegó hasta lo más alto
La estudiante añatuyense superó cada uno de los desafíos hasta completar los cuatro niveles y alcanzar la máxima categoría de la propuesta: Embajadora de la Lectura.
Su desempeño la posicionó entre los alumnos destacados dentro de la iniciativa nacional y convirtió el reconocimiento en un motivo de orgullo para el Colegio Sagrada Familia.
Desde la institución resaltaron además que el logro refleja el compromiso de Perla y el trabajo sostenido que se desarrolla desde el Club de Lectura, promoviendo entre los jóvenes el acercamiento a los libros.
Una aventura que comenzó pasando páginas terminó de la mejor manera: con una estudiante santiagueña alcanzando el máximo nivel y demostrando que la lectura también puede convertirse en un desafío capaz de entusiasmar a los más jóvenes.






