Una mujer de 88 años fue encontrada sin vida en el interior de su vivienda tras haber sufrido el ataque de un perro. El trágico episodio movilizó a las fuerzas de seguridad e instructores judiciales para determinar las circunstancias precisas en las que se produjo el deceso.
De acuerdo con el reporte elaborado por el personal policial interviniente, el hallazgo se produjo alrededor de las 14, cuando el hijo de la víctima regresó al inmueble tras finalizar su jornada laboral y descubrió la escena.
Ante el cuadro advertido, el hombre se comunicó de inmediato con la central de emergencias 911 para solicitar auxilio. Al ingresar al domicilio, encontró a su madre tendida en el suelo, con el rostro ensangrentado y múltiples heridas visibles en diferentes partes del cuerpo.
Efectivos pertenecientes a la Comisaría 47° acudieron con celeridad al lugar junto a una unidad de ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). Tras examinar a la persona, los profesionales médicos constataron que ya no presentaba signos vitales, por lo que se procedió a dar inicio a los protocolos establecidos para este tipo de hechos.
Por directivas emanadas desde el Ministerio Público Fiscal, las fuerzas de seguridad dispusieron un despliegue pericial en el predio. Integrantes de la Policía Científica llevaron a cabo el levantamiento de rastros, la toma de muestras y la correspondiente inspección ocular del terreno con el objetivo de preservar la escena.
En paralelo, personal especializado de la Policía Rural y de la Unidad Investigativa Departamental (UID) se sumaron a las tareas operativas para colaborar en la reconstrucción de la secuencia del suceso.
Una de las premisas centrales que buscan establecer las autoridades abocadas a la causa está orientada a determinar el origen exacto de los traumatismos y lesiones registrados en el cuerpo de la víctima, evaluando concretamente si los ataques fueron perpetrados por el can propiedad de la familia o si intervino otro animal.






