Un dramático escenario de violencia animal conmociona a los vecinos de la zona oeste de la ciudad Capital. Una niña de apenas 8 años de edad permanece internada con pronóstico reservado en las instalaciones del Centro Provincial de Salud Infantil (CePSI) "Eva Perón", luego de haber sido atacada ferozmente por un perro de raza pitbull en el barrio Mariano Moreno viejo.
El violento episodio se desencadenó el pasado lunes 25 de mayo. Como consecuencia de las graves dentelladas infligidas por el can, la menor tuvo que ser trasladada de urgencia al centro asistencial pediátrico, donde el cuerpo médico trabaja de manera integral para lograr su estabilización. “Es un perro pitbull que casi mata a mi hija. Está viva de milagro”, expresó con profunda angustia la madre de la víctima.
Vecinos atemorizados por la negligencia del dueño
La progenitora de la niña formalizó la denuncia penal correspondiente ante las autoridades policiales y judiciales, exponiendo el peligro latente al que se exponen las familias del sector. Según el testimonio de los frentistas, el propietario del animal adopta una conducta negligente al no contar con las medidas de seguridad básicas exigidas para la tenencia de razas potencialmente peligrosas, permitiendo que el perro deambule suelto por la vía pública.
“El propietario se niega a retirarlo del domicilio y no lo mantiene seguro. Los vecinos no podemos circular tranquilos porque el animal representa un peligro permanente”, aseveró la denunciante, quien además precisó que el can ya registraría antecedentes de comportamiento agresivo y ataques previos en la zona.
Daños psicológicos y pedido de medidas urgentes
Más allá de las severas lesiones orgánicas que demandan el tratamiento médico en el CePSI, la familia de la menor advirtió que el ataque generó un severo trauma psicológico en la víctima. De acuerdo con lo manifestado por su entorno, la pequeña manifiesta un temor extremo de recibir el alta médica y tener que regresar a su vivienda, debido a la inmediata cercanía con el predio donde habita el animal agresor.
Ante esta alarmante situación, la comunidad del barrio Mariano Moreno viejo unificó el reclamo público y exigió que el Ministerio Fiscal disponga de forma inmediata una medida cautelar para el secuestro del perro y determine las responsabilidades legales del dueño, con el fin de evitar una tragedia mayor.







