Una Volkswagen Taos, dos compradores y dos modalidades diferentes de pago. Ese es el nuevo episodio que la querella busca incorporar a la investigación por el presunto millonario desfalco en Fürth Automotores.
En las últimas horas, se presentó nueva documentación relacionada con una operación concretada durante 2025 que, según explicó a Nuevo Diario el abogado querellante Marcelo Sgoifo, terminó involucrando a dos clientes sobre una misma unidad.
La Justicia deberá ahora reconstruir cómo fueron registradas ambas operaciones y, principalmente, determinar qué ocurrió con el dinero que habría sido entregado en efectivo.
La primera operación: un comprador pagó mediante transferencias
De acuerdo con la información aportada por Sgoifo, la primera operación tuvo como protagonista a un comprador identificado por sus iniciales como S. B.
El cliente había adquirido la Volkswagen Taos y efectuado el correspondiente pago mediante transferencias.
Sin embargo, la situación habría cambiado aproximadamente seis meses después.
Según la presentación de la querella, esa misma unidad habría sido asignada a una segunda compradora, pese a la existencia de la operación anterior.
La segunda compradora habría pagado en efectivo
Es precisamente allí donde aparece uno de los puntos que ahora deberá esclarecer la investigación.
De acuerdo con la documentación incorporada por la querella, la segunda clienta habría abonado el vehículo en efectivo y directamente al entonces gerente de Fürth Automotores, Gerardo Caro.
La afirmación forma parte de la presentación realizada por la parte querellante y deberá ser contrastada con el resto de las pruebas reunidas en el expediente.
El interrogante central pasa por establecer qué destino tuvo ese dinero.
Siempre según la versión aportada por la querella, el efectivo correspondiente a esta segunda operación no habría ingresado a las cuentas oficiales de la concesionaria.
La Taos terminó en manos de la segunda compradora
La documentación presentada señala que la Volkswagen Taos que inicialmente había sido adquirida por S. B. terminó siendo entregada a la segunda clienta.
Esto habría ocurrido pese a que existía una operación previa y un pago realizado mediante transferencias.
El episodio plantea así varios puntos que deberán ser reconstruidos: cómo se registró inicialmente la unidad, qué ocurrió con la primera operación, de qué manera fue posteriormente asignada a otra persona y cómo quedó asentado el segundo pago.
La investigación deberá determinar además si las constancias internas de la empresa coinciden con la documentación presentada por los compradores.
El interrogante sobre el dinero
Para la querella, uno de los aspectos centrales es establecer el recorrido del dinero que la segunda compradora habría entregado en efectivo.
Sgoifo pretende que el episodio sea analizado como un caso concreto dentro del expediente y que la documentación aportada pueda ser confrontada con los registros comerciales, administrativos y financieros de Fürth Automotores.
La hipótesis de que el efectivo no habría ingresado a las cuentas oficiales corresponde a la presentación de la querella y todavía debe ser corroborada dentro de la investigación judicial.
Por ese motivo, será clave reconstruir los movimientos relacionados con la operación y establecer si existe respaldo contable para cada uno de los pagos.
¿Existieron operaciones por fuera del circuito administrativo?
La causa busca determinar, entre otros aspectos, si dentro de la concesionaria pudieron existir operaciones realizadas de manera paralela a los circuitos administrativos habituales.
También se investiga si determinados pagos efectuados por clientes pudieron haber sido derivados por fuera de las cuentas oficiales.
El caso de la Taos será analizado dentro de ese contexto.
Sin embargo, la incorporación de la documentación no determina por sí sola responsabilidades penales. Será la investigación la que deberá establecer qué ocurrió, quiénes intervinieron y qué participación pudo corresponder a cada una de las personas involucradas.
Una pieza más dentro de la investigación
La documentación entregada por la querella se suma a las diferentes medidas que viene desarrollando la Justicia para reconstruir el funcionamiento de las operaciones investigadas.
Los investigadores deberán ahora cruzar la información aportada por los clientes con los registros internos de Fürth Automotores y los movimientos financieros que forman parte del expediente.
El objetivo será establecer si el episodio de la Volkswagen Taos constituye una situación aislada o si guarda relación con el mecanismo general que intenta reconstruirse en la causa.
Por el momento, quedan tres interrogantes centrales: cómo pudo una misma unidad quedar vinculada a dos compradores, qué ocurrió con la primera operación y cuál fue el destino del dinero que, según la querella, la segunda clienta entregó en efectivo.






