La escena política nacional suma un fuerte dato institucional al confirmarse que la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, estará ausente en el tradicional Tedeum del 25 de Mayo. La celebración religiosa, que conmemora el aniversario de la Revolución de Mayo, se desarrollará de forma habitual en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires con la presencia del gabinete nacional, marcando una baja de peso en la comitiva oficialista.
Motivos médicos detrás de la sorpresiva ausencia
De acuerdo con las primeras informaciones que trascendieron desde su entorno directo, la titular de la Cámara de Senadores debió cancelar su participación debido a un cuadro de salud que le impide formar parte de actividades públicas. Los médicos de la funcionaria le habrían recomendado reposo estricto, obligándola a restarse de la comitiva que encabezará el Poder Ejecutivo en las celebraciones litúrgicas de la fecha patria.
El impacto político del faltazo institucional
La ausencia de Villarruel genera repercusiones en un contexto de alta sensibilidad política y en medio de las especulaciones sobre la dinámica interna del binomio gubernamental. El encuentro eclesiástico en la histórica catedral porteña es considerado el evento central de la agenda institucional de la fecha, por lo que la falta de la segunda autoridad de la República reconfigura la foto oficial del oficialismo ante las máximas jerarquías de la Iglesia católica.






