El protagonista de esta inolvidable postal futbolera llegó al país a fines del siglo pasado y, con el paso de las décadas, adoptó plenamente las costumbres y valores de la cultura argentina, desde la devoción por el fútbol y las reuniones de asado hasta el culto sagrado por la amistad.
Ante la inminencia de la histórica cita donde el capitán rosarino disputaría su último compromiso oficial en suelo patrio, Jun no lo dudo un segundo y organizó la logística para que ninguno de sus colaboradores se quedara afuera de la fiesta en la cancha de River Plate.
“Uno no puede olvidar su querencia, pero esto acá me emociona. Si este es el último partido de Messi, sí o sí tenemos que estar acá”, expresó con profunda emoción el comerciante durante una entrevista que rápidamente cobró trascendencia nacional.
Aplausos y viralidad en las redes
Las imágenes del grupo de trabajadores disfrutando de la previa y las tribunas del Monumental junto a su empleador no tardaron en circular masivamente por plataformas digitales a través de cuentas como Ataque Futbolero, cosechando cientos de miles de reproducciones y una lluvia de comentarios elogiosos.
Los usuarios destacaron no solo el gesto humano y la empatía del comerciante para con sus dependientes al priorizar una vivencia única por encima de la recaudación del día, sino también el reflejo de cómo la pasión por la Selección Argentina y la figura de Lionel Messi continúan derribando fronteras culturales y uniendo a toda la comunidad.






