La República Argentina logró un principio de acuerdo con los fondos litigantes Attestor Master Value y Bainbridge Fund, los últimos acreedores con sentencia firme que mantenían reclamos judiciales tras el default declarado hace más de dos décadas. La novedad fue comunicada formalmente a la jueza Loretta Preska, titular del Distrito Sur de Nueva York, mediante un escrito presentado por los representantes legales de ambas partes.
El freno a los pedidos de embargo
El entendimiento resulta clave para la estabilidad de los activos nacionales en el exterior. A raíz de este avance, las partes solicitaron a la justicia neoyorquina la suspensión inmediata del proceso. Esto incluye dejar sin efecto, de manera temporal, la moción presentada por el fondo Bainbridge en octubre de 2025, mediante la cual pretendía ejecutar la entrega de la participación accionaria del Estado en el Banco de la Nación Argentina y en Aerolíneas Argentinas.
Un cierre tras 25 años de litigio
Los demandantes involucrados poseían sentencias a su favor por sumas millonarias y habían liderado una agresiva estrategia legal para cobrar sus acreencias. El documento presentado ante el tribunal de Preska indica que las partes han alcanzado un "acuerdo de principio para resolver esta acción", y se comprometieron a informar oportunamente sobre el estado final de la conciliación para dar por terminado el litigio de manera definitiva.
La importancia para el crédito internacional
Analistas financieros destacan que este movimiento es fundamental para mejorar la calificación crediticia del país y reducir el riesgo soberano. Al eliminar los últimos focos de conflicto judicial remanentes del default de 2001, Argentina busca normalizar completamente su relación con los mercados voluntarios de deuda y despejar el horizonte judicial en la plaza de Nueva York, donde aún se tramitan otras causas de diferente origen.