El plantel de Boca Juniors dio vuelta la página tras la derrota en Belo Horizonte y puso la mira en su compromiso en tierras santiagueñas. En el entrenamiento previo al viaje, el director técnico Claudio Úbeda comenzó a delinear el once titular para enfrentar a Central Córdoba, tomando una decisión estratégica respecto a una de sus principales cartas de ataque, Adam Bareiro.
A pesar de que el delantero paraguayo fue expulsado en el plano internacional y deberá cumplir una fecha de suspensión ante Barcelona de Guayaquil, el cuerpo técnico optó por dejarlo en el banco de suplentes para el encuentro del sábado a las 16:15.
Preservación y estrategia
La determinación de Úbeda no es un castigo por lo ocurrido en Brasil, sino una maniobra preventiva de cara a la etapa definitoria del fútbol argentino. Bareiro se encuentra al límite de tarjetas amarillas en el Torneo Apertura; una amonestación más en Santiago del Estero le impediría jugar el partido de ida de los octavos de final (playoffs).
Con esta medida, el entrenador busca cumplir dos objetivos fundamentales:
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Rotación del plantel: Oxigenar a los jugadores que vienen de un gran desgaste físico en la Copa Libertadores.
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Seguridad reglamentaria: Garantizar la presencia de su referente de área en los cruces de eliminación directa del campeonato local.
Cierre de fase en el Madre de Ciudades
El partido ante el "Ferroviario" representa el último compromiso de la fase regular para el Xeneize. Se espera un Estadio Madre de Ciudades colmado, dada la expectativa que genera la llegada del equipo de la Ribera a la provincia. Para Central Córdoba, el encuentro es vital para cerrar su participación con una imagen positiva ante su gente frente a uno de los gigantes del continente.
Boca buscará una victoria que le permita acomodarse mejor en la tabla general de los clasificados, intentando recuperar la solidez defensiva y la efectividad que se vieron opacadas en su última presentación internacional.
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