a investigación por la muerte de Ángel López dio un giro clave luego de que el fiscal Cristian Olazábal señalara que no se descarta que la madre del menor haya sido quien le provocó los golpes que derivaron en su fallecimiento, modificando la hipótesis inicial del caso.
El avance de las pericias sobre los teléfonos celulares de los imputados, que se encuentran bajo análisis, podría aportar información determinante para reconstruir los hechos y redefinir los roles de los involucrados.
Según explicó el fiscal, la acusación original ubicaba al padrastro como principal responsable de la agresión y a la madre en un rol de omisión. Sin embargo, nuevos elementos incorporados a la causa abren la posibilidad de un cambio en esa teoría del caso.
Olazábal sostuvo que la investigación se basa en indicios y testimonios, ya que no se cuenta con prueba directa del hecho. En ese marco, señaló que se registraron antecedentes de violencia por parte de la madre hacia otro de sus hijos, lo que también es analizado en la causa.
La autopsia determinó que Ángel presentaba más de 20 lesiones compatibles con una golpiza, lo que permitió establecer la causa de muerte y profundizar la reconstrucción de lo ocurrido en el entorno familiar.
En paralelo, el Superior Tribunal de Justicia de Chubut intervino el equipo técnico que había otorgado la tenencia del niño a la madre, y dispuso una auditoría sobre su accionar, en un plazo de 60 días.
La investigación continúa centrada en el análisis de evidencia digital y comunicaciones entre los acusados, lo que podría ser clave para definir responsabilidades penales en un caso que sigue en plena etapa de revisión judicial.