Cada 8 de abril se celebra el Día Mundial del Pueblo Gitano, una jornada que invita a reflexionar sobre la identidad, la historia y la lucha por la igualdad de derechos de la comunidad romaní a nivel global.
La conmemoración tiene su origen en el Primer Congreso Mundial Romaní, llevado a cabo en 1971 en Londres. En ese encuentro histórico, representantes de distintos países establecieron símbolos fundamentales de la identidad gitana, como su bandera —con franjas azul y verde y una rueda roja en el centro— y su himno, “Gelem, Gelem”. Además, se consolidó el término “romaní” como forma de autodenominación del pueblo.
A lo largo del tiempo, esta fecha se transformó en una oportunidad para visibilizar la cultura, tradiciones y aportes del pueblo gitano, así como también para denunciar las situaciones de discriminación y exclusión que aún persisten en muchas regiones del mundo.
En distintos países, el 8 de abril se conmemora con actividades culturales, actos simbólicos y eventos que promueven el respeto por la diversidad. Uno de los gestos más representativos es la ceremonia del río, en la que se arrojan flores y velas al agua en homenaje a las víctimas de persecuciones históricas.
El Día Mundial del Pueblo Gitano no solo celebra una identidad milenaria, sino que también refuerza el compromiso con la inclusión, la igualdad y el reconocimiento de los derechos de una comunidad que forma parte de la riqueza cultural de la humanidad.