Un polémico fallo judicial generó fuerte repercusión en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El mediático Felipe Pettinato, de 32 años e hijo del reconocido conductor televisivo, fue condenado a tres años de prisión en suspenso por la muerte del neurólogo Melchor Rodrigo, ocurrida durante un trágico incendio en su departamento.
Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°14 encontraron al acusado culpable del delito de "incendio culposo seguido de muerte". Durante el proceso, los peritajes forenses y los testimonios fueron irrefutables: descartaron por completo la hipótesis de una falla eléctrica y confirmaron que el fuego se originó por la manipulación imprudente de un elemento inflamable cerca de una llama abierta.
Negligencia fatal y libertad
La clave de la sentencia, que generó indignación en la querella, radica en la carátula del caso. El tribunal concluyó que Pettinato generó el riesgo fatal que derivó en el incendio por negligencia y descuido extremo, pero aseguraron que no tuvo la intención deliberada de asesinar a su amigo.
Al descartar la figura del estrago doloso (que requiere conocimiento del peligro o intención de matar), los magistrados le aplicaron la pena de tres años, el mínimo previsto por la ley para este tipo de delitos.
En el sistema penal argentino, las condenas de hasta tres años son de ejecución condicional. Por este motivo netamente técnico y legal, Felipe Pettinato no cumplirá su sentencia de manera efectiva en una cárcel y mantendrá su libertad bajo el cumplimiento de pautas de conducta.