Un fuerte operativo policial sacude la tranquilidad de Quimilí este jueves. Por orden de la Justicia, se están llevando a cabo tres allanamientos simultáneos en distintos puntos de la ciudad, en el marco de una grave investigación por la presunta producción y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI).
Los procedimientos, solicitados por la fiscal Vanina Aguilera y autorizados por la jueza Carolina Salas, se concentran en viviendas de los barrios Belgrano, Fonavi 1 y Victoria. El objetivo es secuestrar teléfonos y dispositivos que permitan confirmar la existencia de una red que captaba a menores para la producción de contenido íntimo.
La hipótesis: $5.000 por fotos
La causa se maneja con estricto hermetismo, pero trascendió la línea investigativa principal: se sospecha que adolescentes eran contactadas a través de WhatsApp y convencidas de enviar fotos y videos desnudas a cambio de sumas irrisorias, cercanas a los $5.000.
Si bien no hay detenidos confirmados al momento, la investigación apunta a identificar a los responsables de financiar estas maniobras. Entre los sospechosos que están bajo la lupa judicial figuran un conocido comerciante y un efectivo policial, quienes presuntamente actuaban como "financistas" o clientes de este material.
El origen del caso
Todo comenzó hace tres semanas con la denuncia de una vecina del paraje San Francisco. La mujer descubrió que su hija de 16 años había enviado imágenes íntimas a cambio de dinero y que, además, le habrían exigido mantener encuentros sexuales con adultos. Ese testimonio fue clave para que la policía de la Comisaría 29 iniciara las pesquisas que hoy derivaron en los allanamientos.