A pocos días del inicio del Torneo Apertura y con un mercado de pases que impacienta a los hinchas por la falta de caras nuevas, Juan Román Riquelme rompió el silencio. El presidente de Boca Juniors realizó una inesperada autocrítica sobre el presente deportivo del club, aunque defendió a capa y espada su gestión económica y el plantel actual.
En diálogo con el canal de streaming AZZ, el ídolo fue consultado sobre la sequía de consagraciones recientes. “¿Estamos en deuda? Claro que sí”, admitió sin rodeos. Lejos de las excusas, Riquelme bajó un mensaje claro para el vestuario de cara a la temporada 2026: “Nos falta dar ese pasito, quedamos en la puerta. Tenemos que lograr salir campeones. Este año hay que exigirlos al máximo”.
"No traer por traer"
El Xeneize arranca el torneo sin incorporaciones confirmadas tras las frustradas negociaciones por Ángel Romero y Kevin Serna. Sin embargo, Román pidió calma y valoró la jerarquía del equipo, recordando el fuerte mercado del año anterior.
“El año pasado trajimos 7 u 8 jugadores de primer nivel. Nos criticaron por traer a Costa y hoy es el mejor central del país. Trajimos a Paredes”, sentenció, poniendo en valor la presencia del campeón del mundo en el plantel. Bajo esa lógica, justificó la austeridad actual: “A mí lo que me preocupa es que el equipo juegue bien. No queremos traer por traer”.
Dardos a la gestión Angelici
Fiel a su estilo, Riquelme no desaprovechó la oportunidad para marcar diferencias con la administración anterior. El mandatario denunció el desmanejo financiero que, según él, recibió al asumir.
“Los señores que estaban antes nos dejaron un club con deuda. De la final de Madrid se vendió a Nández, Barrios, Benedetto y Balerdi y nos dieron el club con deuda”, disparó. Para cerrar, defendió el "orden" de sus cuentas: “Nunca voy a usar al club para otra cosa”.