Miles de pasajeros vivieron momentos de tensión este domingo en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) tras el hallazgo de un paquete sospechoso en la terminal sur, cerca de la puerta 21. El incidente activó un operativo de seguridad a gran escala, incluyendo el despliegue del escuadrón antibombas de la Oficina del Alguacil de Miami-Dade, y obligó a evacuar la terminal.
Como medida preventiva, se cerraron los accesos de las salas G, H y J, y se restringió el ingreso vehicular, provocando largas filas y embotellamientos en los alrededores del aeropuerto. Testigos describieron escenas de confusión y evacuación apresurada: "Nos ordenaron salir de inmediato sin darnos explicaciones", relató una pasajera.
Las autoridades confirmaron que no hubo heridos y que el procedimiento fue preventivo, permitiendo que los peritos en explosivos inspeccionaran el área.
El caos se intensificó debido a una tormenta invernal que afecta gran parte del hemisferio norte, provocando retrasos y cancelaciones masivas de vuelos en todo el país. Miami, clave para conexiones entre Norteamérica y América Latina, registró un efecto multiplicador de las demoras, que se espera continúen durante las próximas 48 horas.
La administración del aeropuerto informó que las operaciones se normalizarán de forma gradual y recomendó a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos antes de dirigirse a la terminal.