Un episodio de extrema violencia se vivió en el fútbol brasileño cuando Atlético Mineiro se enfrentó a Cruzeiro y la tensión terminó en una verdadera batalla campal.
El protagonista fue el portero Everson, quien tras un altercado con varios futbolistas rivales —más de 6 según reportes— fue lanzado contra el poste de su arco y, ya en el suelo, recibió patadas de los jugadores del Cruzeiro. La agresión provocó la inmediata intervención de médicos y personal de seguridad.
Everson fue trasladado rápidamente a un hospital para recibir atención médica debido a los golpes sufridos durante la pelea. La gravedad del ataque generó conmoción entre aficionados, equipos y autoridades del fútbol brasileño.
El incidente reaviva la polémica sobre la violencia en el deporte y la seguridad de los jugadores dentro del campo, mientras se esperan sanciones de la Confederación Brasileña de Fútbol para los responsables.