El movimiento en la ciudad termal es incesante desde el inicio del fin de semana extra largo. Los establecimientos de 3, 4 y 5 estrellas trabajan al 100% de su capacidad, mientras que los hoteles de menor categoría (1 y 2 estrellas) mantienen un sólido 75% de ocupación. Asimismo, el sector de cabañas y campings reporta un flujo constante de viajeros que optaron por modalidades de alojamiento más informales pero igualmente concurridas.
A pesar de las "postales de lleno total", los referentes del sector advierten que el comportamiento del gasto ha cambiado. Si bien arribaron miles de personas, se nota una merma importante en el consumo en comparación con años anteriores. El turista actual prioriza el disfrute de los espacios públicos y paseos gratuitos, cuidando el presupuesto destinado a extras y servicios adicionales.
Atractivos y gastronomía regional
La actividad recreativa se concentró en los puntos emblemáticos de la ciudad. Durante el viernes por la noche, los visitantes colmaron la Plaza San Martín para disfrutar de espectáculos artísticos y recorrieron la Feria de Emprendedores en el Parque Martín Miguel de Güemes. La tradición también dijo presente con los puestos de cestería en fibra vegetal y las visitas guiadas a las clásicas fábricas de alfajores santiagueños.
En el plano gastronómico, el chivito a la leña y las parrilladas continúan siendo las opciones más buscadas en los restaurantes del microcentro. La oferta se complementa con recorridos en el Bus Panorámico, visitas al Museo del Automóvil y paseos por el Dique Frontal. La noche termal, por su parte, mantiene su vigencia con peñas folclóricas, boliches y la tradicional confitería del Casino, asegurando una estadía completa para los turistas que eligieron la calidez santiagueña.