La fe no conoce de límites geográficos ni de estructuras rígidas, y el fenómeno de Leda Bergonzi es la prueba viviente. La rosarina, que combina su vida como madre, abuela y cantante con un carisma espiritual que ha recorrido Argentina y Chile, llegará a Santiago del Estero los próximos 9 y 10 de mayo en lo que promete ser una movilización sin precedentes para el sur provincial.
Atamisqui: Cupos agotados y organización comunitaria
En Villa Atamisqui, la expectativa ha superado cualquier previsión. Según informaron los organizadores locales, las 1.500 entradas disponibles (gratuitas) ya han sido entregadas, alcanzando el cupo máximo por razones de seguridad y logística. "No es un baile, es una jornada de oración e imposición de manos", aclaran desde la organización, pidiendo paciencia a la comunidad ante la enorme demanda que sigue creciendo.
El evento destaca por su carácter 100% gratuito para los asistentes, gracias a una red de colaboración que incluye al municipio y a vecinos particulares que cubren gastos de combustible, hotelería para los músicos, sonido y comida. "Toda la gente está colaborando, por eso no se cobra nada", explicaron los responsables de la logística en Atamisqui.
Cronograma de la visita
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Sábado 9 de mayo: Villa Atamisqui. Jornada de oración, cánticos y sanación espiritual.
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Domingo 10 de mayo: Sol de Julio (cerca de Sumampa). Segunda jornada de encuentro con los fieles del sur santiagueño.
¿Quién es Leda?
Leda Bergonzi se define como una persona común, pero quienes la siguen aseguran que posee el don de la palabra y la capacidad de canalizar la sanación espiritual a través de la imposición de manos. Aunque su relación con las jerarquías actuales de la Iglesia Católica ha pasado por momentos de tensión o revisionismo, ella continúa su camino independiente, congregando multitudes que buscan en sus abrazos y oraciones un alivio a sus dolencias físicas y del alma.
El mensaje para los fieles
Ante la "explosión" de consultas, los organizadores hacen hincapié en que se trata de un encuentro de recogimiento. La llegada de Leda a Atamisqui y Sol de Julio marca un hito para estas localidades, que deberán prepararse para recibir a fieles no solo de la zona, sino de provincias vecinas que siguen los pasos de la rosarina en cada una de sus presentaciones.