La provincia de Santa Fe dio un paso firme en el debate sobre el uso de la tecnología en el ámbito educativo al avanzar en un proyecto que busca regular, limitar y eventualmente prohibir el uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas.
La iniciativa fue confirmada por el ministro de Educación, José Goity, quien explicó que la implementación será gradual, diferenciada según el nivel educativo y acompañada por un plan integral de educación digital. El objetivo central, remarcó el funcionario, es mitigar los efectos negativos que el uso excesivo del celular tiene sobre el aprendizaje, la concentración y la salud mental de niños y adolescentes.
Según lo anticipado, el esquema será más estricto en el nivel primario, donde se apunta a una fuerte restricción del uso de dispositivos móviles. En tanto, en las escuelas secundarias se avanzará con medidas de regulación y limitación, contemplando instancias pedagógicas específicas en las que la tecnología pueda utilizarse con fines educativos.
Goity sostuvo que la propuesta busca “equilibrar el acceso a la tecnología con el cuidado del bienestar emocional y el rendimiento académico de los estudiantes”, en un contexto donde el uso permanente del celular se convirtió en una preocupación creciente.
El proyecto se inscribe en un debate que atraviesa no solo a la Argentina, sino también a distintos países del mundo, y en los próximos meses se definirán los criterios finales para su aplicación efectiva durante el ciclo lectivo 2026.