El 27 de septiembre de 2012, la industria cinematográfica estadounidense registró la muerte del actor Johnny Lewis, de 28 años, conocido por su labor interpretativa en la serie de televisión Sons of Anarchy. El trágico episodio ocurrió en el distrito de Los Feliz, en la ciudad de Los Ángeles, tras un violento incidente en una residencia privada.
De acuerdo con las actuaciones policiales desarrolladas por el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), el intérprete irrumpió en inmuebles colindantes vistiendo prendas informales y agredió físicamente a residentes de la zona antes de ingresar a la propiedad contigua.
El ataque a la propietaria y el hallazgo de los cuerpos
En el interior de la vivienda contigua, las fuerzas de seguridad localizaron el cuerpo sin vida de Catherine Davis, de 81 años, quien era la arrendadora del inmueble. Las pericias forenses confirmaron que la víctima falleció producto de un traumatismo craneoencefálico severo y lesiones compatibles con asfixia mecánica por estrangulamiento.
Seguidamente, los efectivos hallaron el cuerpo del actor en el sector del garaje. La necropsia practicada por el servicio médico forense determinó que Lewis sufrió un traumatismo cervical accidental al caer desde una estructura elevada mientras intentaba huir del perímetro.
Conclusiones de los peritajes toxicológicos y forenses
Los exámenes de toxicología realizados en el marco de la investigación judicial confirmaron la ausencia de alcohol, estupefacientes o fármacos en el organismo del actor al momento de registrarse los hechos.
En la escena del crimen, los peritos de la policía científica incautaron herramientas con manchas hemáticas para determinar su correspondencia en la causa criminal, la cual quedó clausurada al determinarse la autoría única por parte del intérprete fallecido.






