El calendario marca una de las fechas más simbólicas de la cultura popular. Aquella madrugada de invierno, tras brindar una presentación en el boliche Escándalo de la localidad de City Bell, el cantante viajaba a bordo de una camioneta Ford Explorer sobre la autopista, a la altura de Berazategui. Lo acompañaban su pequeño hijo Ramiro, Patricia Pacheco (madre del niño) y Fernando Olmedo. Al perder el control del vehículo, y debido a que no utilizaba el cinturón de seguridad, Rodrigo fue despedido del habitáculo y falleció en el acto, al igual que Olmedo.
La tragedia irrumpió en un momento de éxito comercial e institucional sin precedentes para la música nacional. Semanas atrás, el "Potro" había establecido una marca histórica al agotar trece funciones consecutivas en el mítico estadio Luna Park a partir del 5 de abril de 2000. Aquel hito coronaba una exigente rutina que venía de una recordada temporada veraniega con 49 conciertos en solo nueve días en la Costa Atlántica, incluyendo un show multitudinario ante más de 100.000 personas en la Playa Las Toscas de Mar del Plata, llegando a sostener agendas de entre 25 y 30 espectáculos semanales.
Los orígenes de una leyenda
Rodrigo Alejandro Bueno nació en Córdoba el 24 de mayo de 1973, en un hogar impregnado de melodías: su padre, Eduardo “Pichín” Bueno, era productor de la industria discográfica, y su madre, Beatriz Olave, compositora. Su bautismo escénico fue a los dos años de la mano de Juan Carlos “La Mona” Jiménez en televisión. A los once años debutó con el grupo Chébere y a los doce se sumó a Manto Negro, donde permaneció hasta los 17.
Su etapa en solitario tomó impulso cuando su padre decidió trasladar las expectativas comerciales a Buenos Aires. Las estadísticas de su discografía y su evolución artística se resumen en los siguientes hitos:
Primeros pasos: Editó su álbum debut La foto de tu cuerpo con el sello PolyGram. Tras un breve paso por Sony incursionando en la salsa y el merengue, regresó a sus raíces folclóricas locales.
La consagración: En 1996, incorporado a Magenta Discos, lanzó Lo mejor del amor, placa que se transformó en un éxito radial masivo y le valió el premio ACE.
Frenesí comercial: Le sucedieron los discos La leyenda continúa (Disco de Oro) y Cuarteteando.
La cima del éxito: En 1999 editó A 2000, galardonado como cuádruple disco de platino, antesala de su seguidilla en el Luna Park.
El anuncio del retiro que no pudo ser
En el cenit de la exposición mediática, el 10 de abril de 2000, el músico sorprendió al anunciar su retiro de los escenarios: "Me retiro con el título en la mano", había expresado. Su plan maestro contemplaba una gira internacional por Sudamérica, Puerto Rico y Estados Unidos, coronando su despedida el 25 de diciembre de 2000 en el estadio de River Plate con un disco titulado Adiós Rodrigo. Sus anhelos inmediatos apuntaban a reconvertirse en productor musical.
En vida, Rodrigo vendió un millón de copias en una década. Tras su fallecimiento, el fervor popular no se detuvo: en apenas un año se editaron cinco materiales póstumos que comercializaron dos millones de discos en plena recesión económica nacional, además de recibir de forma póstuma dos premios Carlos Gardel.
El multitudinario velatorio del artista congregó a figuras de la talla de Diego Maradona, Susana Giménez y Marcelo Tinelli. Hoy, a más de dos décadas de su partida, el santuario erigido en el sitio del accidente en Berazategui continúa siendo un punto de peregrinación constante donde sus fanáticos mantienen viva la memoria de un ídolo inmortal.






