La estrategia procesal de los imputados en la causa derivada del escándalo del "Yategate" unificó criterios. El exintendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, se presentó ante el juez federal Luis Armella para solicitar formalmente que no se utilice como prueba el video donde se observa a su exesposa, Jesica Cirio, manipulando millones de dólares en el interior de un vestidor.
El planteo de la defensa técnica del ex jefe de Gabinete bonaerense replicó de manera exacta los argumentos que días atrás había esgrimido la conductora de televisión. Según confirmaron fuentes judiciales, Insaurralde sostuvo que el material audiovisual es de "origen ilícito" y que fue obtenido mediante un desapoderamiento delictivo y un hackeo informático a los dispositivos de la modelo.
Los letrados del exfuncionario de Axel Kicillof pidieron la aplicación de la regla de exclusión probatoria, advirtiendo que la falta de una cadena de custodia forense original impide certificar si las imágenes fueron alteradas o editadas. El reclamo se interpuso mientras la Justicia avanza con peritajes tecnológicos y tras la orden de inspección ocular en la vivienda del country Fincas de San Vicente.
En las últimas horas, la causa sumó las declaraciones testimoniales de dos efectivos de la Policía Federal que participaron de los allanamientos originales en el mencionado barrio privado. Sin embargo, los uniformados no pudieron confirmar que el vestidor de la filmación coincida con la habitación requisada en 2023, describiendo diferencias edilicias notorias y remarcando que en aquel momento la casa estaba completamente deshabitada.
Mientras el fiscal Sergio Mola aguarda los resultados de un exhaustivo peritaje contable para avanzar hacia las declaraciones indagatorias, Insaurralde volvió a quedar en el centro de la escena pública tras ser detectado saliendo de un edificio de oficinas en la Ciudad de Buenos Aires, donde funciona el Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar, sitio donde se refugia junto a su equipo de asesores legales.






