El milagroso rescate fue confirmado oficialmente por la Cruz Roja Costarricense, una de las tantas brigadas internacionales que se desplegaron en los sectores más críticos de la catástrofe. La víctima fue identificada como Hernán Gil, quien cumplía funciones de vigilancia en el centro comercial Galerías Playa Grande, ubicado en la ciudad costera de Catia La Mar, dentro del estado de La Guaira.
Al momento en que se produjo el violento sismo, Gil se encontraba en el estacionamiento subterráneo del complejo de compras. Al ceder la estructura edilicia, la garita de seguridad donde se resguardaba resistió de manera increíble el impacto directo del bloque de concreto, blindando un perímetro mínimo que le garantizó una burbuja de aire respirable durante casi 120 horas.
El hallazgo se concretó luego de que los sensores y los canes especializados de los equipos de emergencia urbana detectaran señales de vida acústicas en lo profundo del subsuelo, activando una delicada maniobra de remoción manual para evitar nuevos desmoronamientos.
Los detalles del dramático operativo y el conmovedor testimonio del socorrista se resumen a continuación:
Mensaje de alivio: Tras confirmarse la extracción de la víctima, los canales de comunicación de la Cruz Roja emitieron el emotivo mensaje: "¡Hernán está afuera!", que rápidamente replicó en portales de todo el planeta.
Un pedido desgarrador: Minyar Collado, paramédico costarricense y uno de los primeros en hablar con el vigilador a través de un ducto, reveló que el hombre les suplicó que no le avisaran a su esposa que estaba vivo hasta que lo sacaran por completo, por temor a que la estructura cediera a último momento y el rescate fallara.
Despliegue de élite: La complejidad de la misión obligó al uso de herramientas hidráulicas pesadas, cámaras térmicas y un apuntalamiento milimétrico de las losas superiores.
Símbolo de resiliencia ante la catástrofe
La salida de Hernán Gil de la fosa de escombros fue recibida con aplausos y lágrimas por parte de los brigadistas locales y extranjeros, transformando el hecho en una bandera de fe en medio de la severa emergencia humanitaria que golpea a las familias venezolanas.
El sobreviviente fue trasladado de urgencia a un centro asistencial de alta complejidad para ser tratado por un cuadro severo de deshidratación y síndrome de aplastamiento prolongado. Los médicos informaron que se encuentra estable, mientras las cuadrillas de rescate retoman las operaciones en el sector con la renovada esperanza de hallar más señales de vida en las estructuras linderas.






