Una preocupante situación encendió las alarmas entre las familias de Los Telares, departamento Salavina, luego de que se conocieran denuncias sobre perfiles falsos en redes sociales que habrían sido utilizados para contactar a niños de entre 9 y 11 años, solicitarles fotografías privadas y proponerles encuentros presenciales.
El caso comenzó a tomar estado público a partir de publicaciones realizadas por familiares de los menores en Facebook, donde compartieron lo sucedido para advertir a otros padres sobre los riesgos de interactuar con desconocidos a través de plataformas digitales.
Según los testimonios difundidos, las cuentas sospechosas operaban principalmente en TikTok, Instagram y Facebook, utilizando fotografías de mujeres jóvenes para establecer conversaciones con los chicos.
Los familiares sostienen que detrás de esos perfiles habría personas adultas de sexo masculino que ocultaban su identidad para ganarse la confianza de los menores.
La situación generó especial preocupación debido a que, además del intercambio de mensajes, los usuarios habrían solicitado imágenes privadas y propuesto encuentros en un espacio público de la localidad.

Cómo descubrieron los perfiles falsos y qué denunciaron las familias
De acuerdo con la información difundida, el episodio salió a la luz cuando uno de los niños le contó a su madre que mantenía conversaciones con una cuenta de TikTok que utilizaba una identidad femenina.
A partir de ese momento, la familia comenzó a revisar las interacciones y detectó comportamientos que consideró sospechosos.
Según relataron los allegados, los usuarios enviaban fotografías y videos a los menores y, al mismo tiempo, les pedían que compartieran imágenes personales y material de carácter privado.
La preocupación aumentó cuando los familiares advirtieron que también se habrían propuesto encuentros presenciales en inmediaciones del Polideportivo Municipal de Los Telares.
Este último dato encendió una alarma entre los adultos, ante la posibilidad de que los contactos virtuales pudieran derivar en situaciones de riesgo para la integridad de los niños.
Los testimonios señalan que los perfiles utilizaban identidades que no corresponderían con las personas que realmente administraban las cuentas.
Sin embargo, hasta el momento no se informó oficialmente quiénes estarían detrás de esos usuarios, por lo que su identificación y eventual responsabilidad deberán ser determinadas mediante la investigación correspondiente.

Denuncias penales y recomendaciones para proteger a los menores
Ante la gravedad de los hechos relatados, las familias informaron que realizaron denuncias penales y comenzaron a difundir advertencias en redes sociales para evitar que otros niños pudieran atravesar situaciones similares.
Según indicaron, algunas de las cuentas señaladas habrían sido cerradas después de que los adultos comenzaran a investigar y cuestionar las conversaciones.
Por el momento, no trascendieron resultados oficiales de las actuaciones ni se informó sobre personas identificadas o detenidas en relación con el caso.
Los hechos denunciados presentan características que podrían ser compatibles con una modalidad de grooming, término utilizado para describir situaciones en las que una persona adulta contacta a un menor mediante medios digitales con fines sexuales. La eventual existencia de este delito deberá ser establecida por las autoridades judiciales.

Frente a este tipo de situaciones, resulta fundamental que las familias mantengan un diálogo abierto con los chicos sobre sus actividades en internet y los riesgos de compartir información personal con desconocidos.
También se recomienda revisar junto a los menores las configuraciones de privacidad, evitar el envío de imágenes íntimas y no aceptar encuentros con personas conocidas únicamente a través de redes sociales.
En caso de detectar conversaciones sospechosas, es importante conservar los mensajes, nombres de usuario, capturas de pantalla y cualquier otro elemento que pueda servir como prueba, sin difundir imágenes privadas de los niños.
Además, se aconseja realizar la denuncia ante las autoridades competentes y evitar confrontar directamente con los posibles responsables, para no comprometer la investigación.
La situación mantiene en alerta a las familias de Los Telares, que buscan prevenir nuevos contactos sospechosos y proteger a los menores frente a posibles situaciones de acoso y manipulación digital.






