La Confederación Argentina de Prestadores de Salud (CAPS) advirtió que la atención a los afiliados del PAMI atraviesa un escenario insostenible. A través de un comunicado oficial, la entidad empresaria alertó que las actualizaciones en los valores de las prestaciones otorgadas por la obra social de los jubilados sufren un marcado rezago frente a la evolución del índice de precios y los costos operativos del sector sanitario.
Desfasaje arancelario frente a los índices inflacionarios
Según datos expuestos por la entidad, las subas arancelarias en lo que va del año alcanzaron como máximo un 9%, registrándose prestaciones con valores congelados. Desde la CAPS contrapusieron esta cifra con la inflación acumulada a agosto, que se ubicó en un 21,3%, señalando además que entre diciembre de 2023 y julio del corriente año los aranceles del PAMI subieron un 110,55% frente a una inflación general que alcanzó el 241%.
Negociación paritaria y riesgo en la continuidad del servicio
Las autoridades prestadoras señalaron que el retraso en la adecuación de aranceles impide hacer frente a la recomposición salarial solicitada por el gremio FATSA. La organización advirtió que no recibió confirmación oficial sobre montos ni cronogramas de ajuste, remarcando que los salarios representan más del 70% del costo de las prestaciones, por lo que la falta de definiciones pone en riesgo la viabilidad financiera de las clínicas y la atención médica a los beneficiarios en el interior del país.






