El desplazamiento de un patrullero oceánico de la Royal Navy británica desde las Islas Malvinas con destino a la ciudad chilena de Punta Arenas generó un severo contrapunto geopolítico entre las administraciones de Buenos Aires y Londres. De acuerdo con informes técnicos de la Armada Argentina, el buque de guerra HMS Medway ingresó al mar territorial bajo jurisdicción nacional sin emitir las correspondientes autorizaciones previas exigidas por los tratados de navegación vigentes.
El Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la fuerza naval notificó el suceso al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, desde donde la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur evalúa la presentación de una protesta diplomática formal. Desde la perspectiva oficial de la Casa Rosada, la omisión británica infringe de forma directa los postulados del Acuerdo de Madrid II refrendado en el año 1990, instrumento internacional que dio origen al Sistema Transitorio de Información y Consulta Recíprocas (STICR) para la supervisión de operaciones militares en el Atlántico Sur.
En contraposición a los planteos argentinos, portavoces del Foreign Office en Londres rechazaron las acusaciones y sostuvieron que la Embajada del Reino Unido en Buenos Aires tramitó de forma anticipada las notificaciones logísticas correspondientes mediante los canales diplomáticos habituales. Sin embargo, las planillas de control de tráfico marítimo del litoral austral ratificaron que el navío de 90 metros de eslora fue interceptado a la altura de las costas de la provincia de Santa Cruz y escoltado en su tránsito hacia el Estrecho de Magallanes.
Control aeronaval y contexto estratégico regional
Las maniobras de geolocalización y seguimiento táctico del patrullero de la clase River Batch 2 fueron ejecutadas mediante el despliegue de sensores electrónicos terrestres coordinados por el Comando de Tránsito Marítimo. Asimismo, una aeronave Beechcraft B-200M "Cormorán" perteneciente a la Aviación Naval realizó un barrido optrónico del área a través del sistema de alta resolución WESCAM MX-10, tecnología de vigilancia aérea incorporada recientemente mediante convenios de asistencia recíproca con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
El HMS Medway, que cumple funciones permanentes de patrullaje en el enclave colonial isleño desde enero en reemplazo del HMS Forth, completó su amarre en el puerto de Punta Arenas para tareas operativas de reaprovisionamiento técnico, con fecha de zarpada prevista para este 8 de julio. El episodio expone la subsistencia del soporte logístico e institucional que la República de Chile brinda a las fuerzas británicas en el extremo sur del continente, dinámica de cooperación bilateral que se mantiene inalterada a pesar de las coincidencias doctrinarias entre las actuales conducciones de ambos países sudamericanos.






