La causa iniciada a partir de la denuncia de siete hermanos por presuntos maltratos atribuidos a su abuela avanza hacia una instancia clave: los menores serán escuchados en Cámara Gesell. En paralelo, sus tías solicitaron ante la Justicia de Familia poder hacerse cargo de ellos mientras se define su situación y continúan las actuaciones destinadas a garantizar su protección.
Los nuevos detalles fueron brindados en Radio LV11 por la abogada querellante Estefanía Budán y la trabajadora social Florencia Pérez, quienes explicaron cómo avanza la intervención y cuáles son algunos de los elementos incorporados al caso.
Uno de ellos está relacionado con la escolarización. Según manifestó Budán, los hermanos no concurrirían a la escuela desde 2023, situación que ahora forma parte de los aspectos que buscan reconstruirse.
A esto se suman referencias sobre un presunto aislamiento de los menores durante los últimos años.
Pérez explicó que, a partir del contacto con personas del entorno, surgieron testimonios sobre el escaso vínculo que los chicos habrían mantenido con el exterior. Algunos vecinos también habrían aportado información sobre situaciones observadas en el sector.
Estos elementos son analizados en el marco de una investigación que deberá determinar qué ocurrió y si existieron los maltratos denunciados.
Los hermanos serán escuchados en Cámara Gesell
Uno de los próximos pasos será la realización de la Cámara Gesell, procedimiento especialmente diseñado para que niñas, niños y adolescentes puedan brindar su testimonio en condiciones adecuadas y con intervención de profesionales especializados.
La medida permitirá incorporar sus manifestaciones al expediente evitando exposiciones innecesarias y procurando resguardar a los menores durante el proceso.
Será una instancia relevante para avanzar en el esclarecimiento de los hechos, aunque el testimonio deberá ser evaluado junto con el resto de las pruebas y actuaciones incorporadas a la causa.
Las tías pidieron hacerse cargo de los siete hermanos
Mientras avanza la investigación penal, se abrió además otra instancia ante la Justicia de Familia para resolver quiénes podrían asumir el cuidado de los chicos.
Budán presentó un pedido para que las tías de los siete hermanos puedan hacerse cargo de ellos, como una alternativa dentro del entorno familiar.
A partir de la solicitud, la jueza de Familia Carolina Anahuate requirió información sobre las mujeres que se ofrecieron para asumir esa responsabilidad, incluidos datos relacionados con sus antecedentes y las condiciones para garantizar el cuidado de los menores.
El planteo adquiere especial relevancia ante la situación de cinco de los hermanos que, según se indicó durante la entrevista en LV11, permanecían bajo el cuidado de su abuela mientras se analizaban nuevas medidas de protección.
Dos instancias judiciales avanzan en paralelo
El caso tiene actualmente dos dimensiones. Por un lado, la investigación penal busca esclarecer los hechos denunciados y establecer eventuales responsabilidades.
Por otro, la Justicia de Familia debe definir las medidas necesarias para garantizar la protección y el bienestar de los siete hermanos.
También intervienen organismos vinculados con la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, cuyos informes serán tenidos en cuenta para resolver los próximos pasos.
En ese escenario, la Cámara Gesell y la definición sobre quiénes quedarán a cargo de los hermanos aparecen como dos de las próximas instancias centrales del caso.






