La coyuntura futbolística del club más convocante del país sumó la palabra de uno de sus protagonistas recientes. En diálogo exclusivo con Radio La Red, Claudio "Sifón" Úbeda analizó de forma minuciosa las razones de su salida como director técnico de Boca, reconociendo el dolor por el desenlace pero manifestando su total comprensión sobre las estrictas reglas de resultado inmediato que rigen en la institución.
“Las condiciones en que pasó nos duelen, sabíamos que teníamos muchas posibilidades y condiciones para seguir avanzando. En el Mundo Boca el resultado que se necesita permanentemente es ganar, entendemos las reglas del juego y es lógico que se desencadene una situación así”, reflexionó el director técnico. A su vez, admitió su ferviente deseo de haber continuado en el cargo: “Tenía el deseo de pertenecer a ese grupo, estar con los jugadores y la gente que rodea el Mundo Boca, y seguir evolucionando como equipo. Los resultados finales terminan tapando muchas cosas buenas”.
La eliminación de la Libertadores y el valor de los clásicos
El estratega hizo especial hincapié en que la balanza de la dirigencia terminó inclinándose debido a la frustrada clasificación internacional, aunque ponderó los hitos estadísticos de su ciclo. “Entendíamos que no avanzamos en octavos de Copa Libertadores y dependíamos de ese resultado. No fue un fracaso: fracasar es no intentar y nosotros lo hicimos hasta el final”, sentenció Úbeda de forma tajante.
En sintonía con la defensa de su gestión, el entrenador recordó el semblante competitivo que exhibió la plantilla bajo su tutela: “Ganamos los dos clásicos y estuvimos como 14 partidos sin perder. En Boca no alcanza solo con eso. Lamentablemente te quedás siempre con la foto final y es entendible que la gente se enoje”. Asimismo, calificó de "extraordinaria" la relación con el plantel, destacando el rol del volante de la Selección Argentina, Leandro Paredes, como un capitán con liderazgo sumamente positivo.
El recuerdo de Miguel Ángel Russo y el diálogo de salida con el "Chelo" Delgado
Uno de los momentos más íntimos de la entrevista radial se dio cuando el "Sifón" rememoró su llegada al banco de suplentes de la Bombonera, cargo que asumió tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo. “Logré tener una amistad con él y con su familia. Cuando tuve que asumir fue un momento complejo, me generaba remordimiento, pensaba que estaba ahí gracias a él y quería que estuviera al lado mío para agradecérselo”, confesó con profunda emoción.
Úbeda relató además cómo fue la reunión cara a cara en la que se le notificó el cese de sus funciones:
El cónclave fue encabezado por el integrante del Consejo de Fútbol, Marcelo "Chelo" Delgado.
El mánager le transmitió los argumentos futbolísticos de la decisión dirigencial en excelentes términos.
Hubo un agradecimiento institucional explícito hacia el cuerpo técnico saliente por haber comandado un proceso armónico y sin conflictos internos en el día a día.
Finalmente, al ser consultado sobre el lazo que mantuvo con el actual presidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, el director técnico echó por tierra cualquier tipo de mito o controversia sobre supuestas interferencias en el armado táctico de los partidos. "Hablábamos lo suficiente. Nunca me impuso que tenía que jugar uno u otro, la decisión siempre fue de Miguel (Russo) y después fue mía hasta el último partido", concluyó, asegurando que esta experiencia le otorga un importante hándicap para sus próximos desafíos profesionales en el fútbol grande de la Argentina.







