El torneo ecuménico que se desarrolla en Estados Unidos, México y Canadá comenzó a encarrilar las aspiraciones lusas en la fase de grupos. Luego de un estreno deslucido, Portugal no tuvo piedad ante el conjunto asiático en el estadio de Houston y desplegó un monólogo futbolístico de principio a fin.
La gran atracción del espectáculo deportivo fue, una vez más, Cristiano Ronaldo. A sus 41 años, el emblemático atacante y capitán convirtió un doblete que lo metió de forma definitiva en las páginas doradas del fútbol mundial, al alcanzar dos marcas inéditas en la historia de la competencia:
Seis mundiales marcando: Se transformó en el primer futbolista en toda la historia en anotar al menos un gol en seis ediciones distintas de la Copa del Mundo.
Récord de longevidad: Con exactamente 41 años y 138 días, se consagró como el jugador más longevo en anotar un doblete en un partido mundialista.
La crónica de un monólogo luso
La paridad del encuentro se quebró tempranamente a los 15 minutos del primer tiempo, cuando el lateral João Cancelo lanzó un preciso centro desde el sector derecho que Ronaldo conectó con jerarquía junto al poste derecho del guardameta Abduvokhid Nematov. Pocos minutos después, capitalizando una jugada de pelota parada, el defensor Nuno Mendes capturó un rebote y amplió la ventaja con un potente disparo que dejó sin opciones la resistencia uzbeka.
Antes de que las delegaciones se retiraran al descanso, Bruno Fernandes frotó la lámpara y asistió de gran manera a Cristiano Ronaldo, quien definió cruzado ante la salida del arquero para sentenciar el 3-0 parcial y desatar la fiesta en las tribunas.
Durante el complemento, la tónica del partido no se modificó y el dominio territorial de Portugal continuó siendo absoluto. El cuarto festejo de la noche llegó de manera fortuita tras la ejecución de un tiro de esquina que derivó en un gol en contra del propio arquero Nematov. La persiana del encuentro se bajó definitivamente a los 42 minutos del segundo tiempo, instante en el que Rafael Leão capitalizó una habilitación de Nélson Semedo para estampar el 5-0 final.
Con este contundente marcador, el elenco comandado por Roberto Martínez se afirma con autoridad en el Grupo K y revalida sus credenciales de candidato al título, impulsado por la vigencia inoxidable de un Cristiano Ronaldo que volvió a conmover al planeta fútbol con una noche perfecta.






