El pedido de justicia que movilizó a familiares y allegados durante años encontró finalmente una respuesta en los tribunales locales. El Tribunal de Juicio Oral de Santiago del Estero condenó a Tomás Leonel Rodríguez a 15 años de prisión efectiva, al encontrarlo penalmente responsable del trágico hecho delictivo que terminó con la vida de la esteticista Liberata del Carmen Ávila en el año 2023.
La sentencia fue dictada por un tribunal integrado por los magistrados Graciela Mercedes Viaña de Avendaño, Julio Carmelo Vidal y Rosa Atencio Falco. Tras deliberar de forma minuciosa, los jueces resolvieron por unanimidad considerar plenamente acreditada la autoría material de "Tommy" Rodríguez en el violento asalto. Asimismo, el tribunal determinó absolver al imputado del delito de lesiones, luego de que el Ministerio Público Fiscal resolviera desistir de dicha acusación específica durante la etapa de alegatos.
Un arrebato fatal camino al trabajo en La Banda
El desgraciado episodio aconteció el 26 de enero de 2023, en circunstancias en que Carmen Ávila se desplazaba en su motocicleta con destino a su puesto laboral en la vecina ciudad de La Banda, luego de haber visitado el domicilio de un familiar. En ese trayecto, Rodríguez la abordó de manera sorpresiva con intenciones de sustraerle la cartera, provocando que la trabajadora perdiera el control del rodado menor, impactara fuertemente contra la calzada y sufriera heridas de extrema gravedad que posteriormente desencadenaron su deceso.
Tras conocerse la lectura del veredicto, la hermana de la víctima, Gladis Ávila, dialogó en exclusiva con Nuevo Diario y transmitió el persistente dolor que desgarra al núcleo familiar. “Ella era como una hija para nosotros. La criamos desde pequeña y su pérdida nos destrozó por completo. Nada de lo que pase acá nos va a devolver a mi hermana”, manifestó con profunda congoja en los pasillos de la sede judicial.
El dolor de la familia ante un daño irreparable
La familiar de la víctima reflexionó además sobre la extrema peligrosidad que reviste la modalidad delictiva del arrebato a conductores de motovehículos en la vía pública. “Robarle a una persona que va caminando es grave, pero hacerlo con alguien que va en moto de por sí puede ser fatal. Y eso fue exactamente lo que pasó. Él le quiso arrebatar la cartera y terminó quitándole la vida por completo”, sentenció Gladis Ávila.
A pesar de manifestar que la familia respetará el fallo emitido por el tribunal de juicio, la mujer concluyó dejando en claro que ninguna cantidad de años tras las rejas logrará enmendar la dolorosa ausencia: “Él perdió la libertad y en algún momento de su vida la va a recuperar. Nosotros, en cambio, perdimos absolutamente todo. Vamos a seguir recordándola y honrando su memoria de forma permanente porque era una excelente persona, muy trabajadora y siempre predispuesta a tenderle una mano a los demás”.







