Hay lugares de Santiago del Estero donde nunca hubo una sala de cine, pero alguna vez llegó una película. Una pantalla, un proyector y hasta un grupo electrógeno permitieron que el séptimo arte alcanzara parajes alejados de la provincia durante casi tres décadas. Mario Gorostiaga, coordinador del Cinemóvil de Cultura de Santiago del Estero, pasó por ADN de Radio y celebró los 28 años de una iniciativa con la que mantiene un vínculo prácticamente desde su nacimiento.
“Yo tengo 52 años y hace 28 que estoy en el Cinemóvil, así que prácticamente el Cinemóvil me crió”, resumió Gorostiaga durante la entrevista en LV11.
El aniversario también permitió dimensionar el recorrido realizado durante todos estos años. Según estimó el coordinador, las unidades acumulan cerca de 400.000 kilómetros transitados dentro de Santiago del Estero.
“Conocemos todos los parajes, lugares habidos y por haber de nuestra provincia”, expresó.
Cine argentino hasta donde no llega la electricidad
Una de las particularidades del Cinemóvil es precisamente su capacidad para llegar a comunidades alejadas de los grandes centros urbanos.
Las unidades cuentan con grupo electrógeno propio, lo que permite montar las proyecciones incluso en sectores donde las condiciones de infraestructura son limitadas.
“Llegamos a los distintos lugares del interior con películas argentinas, con ficción argentina, porque así nació el Cinemóvil”, recordó Gorostiaga.
Ese espíritu está relacionado con el objetivo original del programa: promover y difundir el cine nacional en todo el territorio, acercándolo también a públicos que se encuentran lejos de las salas comerciales.
El proyecto nació a nivel federal en 1998 y, según recordó Gorostiaga, tuvo entre sus impulsores a un santiagueño, el profesor Diluca, quien entonces se desempeñaba como director general de Cultura.
La propuesta fue planteada en el ámbito federal del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) hasta conseguir los recursos necesarios para ponerla en funcionamiento.
Finalmente fueron adquiridas 24 unidades destinadas a los diferentes distritos del país.
Santiago del Estero recibió su primer Cinemóvil el 8 de septiembre de 1998.
Dos unidades para recorrer una provincia enorme
Con el paso de los años, la capacidad del programa en Santiago se amplió.
Gorostiaga recordó que en 2012 la provincia recibió una segunda unidad, lo que permitió incrementar considerablemente la cobertura territorial.
“Santiago del Estero, como todas las provincias, cuenta con dos cinemóviles y eso nos da una mayor cobertura a la provincia, nuestra provincia que es tan grande”, explicó.
Los vehículos se transformaron así en una suerte de sala cinematográfica itinerante, recorriendo durante años ciudades, pueblos y pequeños parajes.
Pero la iniciativa no quedó limitada exclusivamente a proyectar producciones realizadas fuera de la provincia.
El crecimiento del cine santiagueño
Durante su charla en ADN de Radio, Gorostiaga también destacó el desarrollo de producciones audiovisuales realizadas en Santiago del Estero.
Recordó que las políticas de fomento vinculadas al INCAA permitieron respaldar proyectos cinematográficos en distintos puntos del país y acompañaron también el surgimiento de películas santiagueñas.
De esta manera, el Cinemóvil quedó ligado a una historia más amplia: no solamente acercar el cine argentino a los santiagueños, sino también acompañar una etapa en la que Santiago comenzó a generar sus propias producciones.
Después de 28 años, Gorostiaga puede medir buena parte de aquella historia en kilómetros: cerca de 400.000 recorridos por la geografía provincial.
Pero detrás de esa cifra aparecen miles de funciones y comunidades diferentes, algunas muy alejadas de los circuitos tradicionales, donde por una noche bastaron una pantalla, una película y un Cinemóvil para convertir cualquier rincón de Santiago en una sala de cine.






