El plano local se vio conmovido por la sorpresiva noticia. Daniel Oscar Quinteros, un vecino de 58 años que históricamente se había dedicado al rubro de los negocios inmobiliarios y a regentear a cuidadores de campos y terrenos, falleció de manera repentina. Quinteros había trascendido con fuerza en los últimos meses a la opinión pública debido a la construcción de una colosal estatua de San La Muerte de 13 metros de altura en la localidad de La Bajada, departamento Banda.
Aquel santuario, edificado en un predio al que bautizó como "Campito de Sanación", generó una fuerte polémica y se convirtió en el principal tema de conversación social durante mucho tiempo. Cuando las aguas parecían haberse calmado y el lugar había dejado de ser controversial para la comunidad santiagueña, Quinteros volvió a convertirse en noticia anteayer a la tarde: perdió la vida tras sufrir una descompensación cardíaca dentro de un domicilio del barrio 25 de Mayo de la ciudad de La Banda, en el marco de una jornada íntima con una mujer.
Autopsia, velatorio y último adiós
Debido a las características del deceso, tomó intervención la Unidad Fiscal de Banda y Robles, la cual ordenó la realización de una autopsia para determinar las causas fehacientes de la muerte. Tras el procedimiento médico forense llevado a cabo en el día de ayer, el cuerpo fue entregado de forma oficial a sus familiares directos para proceder a la correspondiente inhumación.
Las honras fúnebres se desarrollaron bajo las siguientes instancias:
Los restos de Quinteros fueron velados ayer a la siesta en una sala velatoria ubicada sobre la calle Pedro León Gallo.
Allí acudieron numerosos familiares, allegados y amigos de la infancia para brindarle una última y sentida despedida.
Luego del masivo adiós, el cuerpo permaneció en las instalaciones de la sala y durante la jornada de hoy será formalmente cremado.
El destino final de sus cenizas
Según trascendió desde su círculo más íntimo, existe la firme posibilidad de que sus cenizas sean esparcidas en el interior del predio de ocho hectáreas que poseía en La Bajada. Se trata del mismo espacio verde donde el hombre erigió las majestuosas imágenes de San La Muerte, el Gauchito Gil y Mama Antula para fomentar la devoción de sus fieles seguidores.
De acuerdo a las propias declaraciones que Quinteros había brindado en vida, la idea original de construir la gigantesca e imponente imagen de San La Muerte nació luego de una promesa de fe efectuada hace cuatro décadas, cuando la figura pagana sanó de forma milagrosa a su sobrino, quien padecía un severo problema de salud.






