A casi dos décadas de haber quedado viudo de Adelfa Volpes, Reinaldo Wabeke volvió a hablar públicamente sobre la herencia que, según asegura, terminó perdiendo casi por completo. En una entrevista con Infobae, acusó a una expareja de haberse quedado con USD 70 mil, joyas, muebles, electrodomésticos y otros bienes mientras él atravesaba una condena vinculada al narcotráfico.
Wabeke se convirtió en un personaje mediático en 2007, cuando se casó con Adelfa Volpes, una mujer 58 años mayor que él. La relación generó una enorme repercusión y quedó marcada por un desenlace inesperado: ella murió apenas 24 días después de la boda.
Según contó ahora, parte del patrimonio que había quedado tras la muerte de Adelfa incluía USD 70 mil provenientes de ahorros, además de distintas pertenencias de valor.
Con el paso de los años, asegura que terminó perdiéndolo prácticamente todo.
“Fue un engaño planificado”
Reinaldo apuntó contra una expareja con la que mantuvo una relación durante 13 años y a quien identifica públicamente con el apodo de “El Rata”.
Por cuestiones legales, explicó, no puede revelar su verdadera identidad.
“Me robó todo. Fue un engaño planificado”, aseguró.
Según su versión, no solamente desaparecieron los USD 70 mil, sino también alhajas, anillos de oro, muebles, electrodomésticos y otras pertenencias que tenía en su vivienda.
Al recuperar la libertad, dijo haberse encontrado con una casa prácticamente vacía.
“Se llevó todo de mi casa. Me dejó en pelotas, durmiendo en el piso”, recordó.
El origen del dinero que había dejado Adelfa
Wabeke explicó que Adelfa había sido propietaria de una farmacia en Santa Fe y que también provenía de una familia vinculada a propiedades.
Según su relato, ella decidió vender la farmacia poco antes de morir y conservaba ese dinero.
Tras su fallecimiento, Reinaldo sostiene que parte de esos ahorros quedaron en sus manos y conformaron el patrimonio que posteriormente habría perdido.
La historia, sin embargo, se mezcló años después con una etapa mucho más compleja de su vida.
Una relación que terminó en acusaciones cruzadas
Wabeke contó que conoció a su expareja en 2010, en un boliche de Santa Fe.
Con el paso del tiempo comenzaron una relación que duró más de una década y que, según él, inicialmente estuvo marcada por el acompañamiento.
“Me ayudó muchísimo cuando yo caí depresivo. Estuvo en momentos difíciles”, recordó.
Pero su versión cambió completamente a partir de los hechos que terminaron con su detención.
Reinaldo afirma que fue esa expareja quien lo vinculó con personas relacionadas con el narcotráfico y que posteriormente habría preparado una maniobra para incriminarlo.
La causa que lo llevó a prisión
En abril de 2020, Wabeke fue detenido luego de que la Policía encontrara 4,5 kilos de cocaína en un vehículo durante un control sobre la autopista Rosario-Buenos Aires.
Posteriormente, en un allanamiento a su vivienda, apareció otro medio kilo.
Reinaldo reconoce que transportaba las bolsas, pero sostiene que desconocía su contenido y acusa a su expareja de haber preparado todo para que fuera detenido.
“Me hizo una cama para que terminara preso”, afirmó.
También aseguró que en su vivienda aparecieron objetos vinculados a una mujer investigada por narcotráfico y que, según él, no le pertenecían.
Estas acusaciones forman parte de su versión de los hechos y, según el propio relato, no fueron probadas judicialmente de la manera en que él las plantea.
Dinero, tarjetas y una casa vacía
Durante el tiempo que estuvo detenido, Wabeke aseguró que su expareja tuvo acceso a su tarjeta de débito y al homebanking.
Según contó, desde allí se habrían realizado extracciones de dinero e incluso se habría solicitado un crédito a su nombre.
La relación se terminó definitivamente cuando recuperó la libertad en abril de 2025.
“Antes de que saliera de la prisión me vació la casa en la que vivíamos juntos. Ni la heladera me dejó”, relató.
Más allá del valor económico, dijo que uno de los golpes más duros fue perder objetos que habían pertenecido a Adelfa, entre ellos anillos de oro y otras joyas.
“Vivo de la pensión de Adelfa”
Actualmente, Reinaldo vive en Rosario y está casado con Elías Salazar, a quien conoció durante su paso por el penal de Coronda.
También trabaja en un libro autobiográfico y sueña con llevar su historia a una serie.
En lo económico, contó que hoy su principal ingreso es una pensión vinculada a Adelfa, que cifró en aproximadamente $2 millones mensuales.
Además, espera que avance la sucesión de cuatro propiedades que, según asegura, también heredó y actualmente se encuentran ocupadas.
A la distancia, resume toda aquella etapa con una frase contundente:
“Me arrancó la vida entera”.






