Una mujer de 57 años fue detenida por la Policía Federal Argentina (PFA) acusada de realizar una serie de amenazas de bomba contra el Hospital Garrahan, la Sociedad Argentina de Actores y diferentes salas de cine y teatro, además de otros puntos del país.
El procedimiento estuvo a cargo de efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) y fue realizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, luego de una investigación que permitió seguir las pistas digitales dejadas por los mensajes intimidatorios.
La causa comenzó a mediados de agosto, cuando fueron recibidos correos electrónicos dirigidos a la Cámara Criminal de Sorteos del Poder Judicial de la Nación. Los mensajes fueron enviados bajo la denominación “CATYCEM (Contra Abusos, Torturas y Corporaciones del Espectáculo y Medios)”.
En esos correos se advertía sobre la supuesta colocación de explosivos en diferentes establecimientos.
“Activamos bombas ocultas”: los mensajes que encendieron la alarma
De acuerdo con la información oficial, uno de los mensajes señalaba: “Activamos bombas ocultas” en la Sociedad Argentina de Actores, el Hospital Garrahan y distintas salas de cine y teatro.
Las amenazas alcanzaban, entre otros lugares, a establecimientos donde se proyectaba la película “Yo Narciso” y se presentaba la obra “Secreto en la Montaña”.
Además, los mensajes establecían un plazo para retirar ambas producciones de cartelera y advertían que, de lo contrario, los supuestos explosivos serían detonados.
Ante la gravedad de las intimidaciones, intervino el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°3, que convocó a la División Delitos Tecnológicos de la Policía Federal para identificar a la persona detrás de los mensajes.
Paralelamente se activaron los correspondientes protocolos antibombas en los lugares señalados.
Revisaron 30 establecimientos en distintos puntos del país
Debido a que las amenazas involucraban objetivos ubicados en Capital Federal, Gran Buenos Aires y el interior del país, se requirió la colaboración de distintas delegaciones de la Policía Federal.
Los efectivos trabajaron junto a cuerpos de bomberos de cada región, mientras que en territorio porteño intervino también el Departamento Brigadas de Explosivos de la PFA.
En total fueron inspeccionados 30 establecimientos.
Los procedimientos finalmente descartaron la existencia de explosivos: no se encontraron artefactos ni elementos vinculados con la posible concreción de un atentado.
Siete cuentas de correo y un celular, las claves de la investigación
Mientras se desarrollaban las inspecciones, los investigadores avanzaron sobre el origen digital de las amenazas.
A partir de diferentes análisis técnicos lograron establecer la geolocalización de un teléfono celular presuntamente vinculado con siete cuentas de correo electrónico desde las cuales se habrían realizado las intimidaciones.
Las pesquisas permitieron determinar posteriormente que una de esas cuentas estaría administrada por una mujer con domicilio registrado en el barrio porteño de Versalles.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó allanar un inmueble ubicado sobre calle Irigoyen.
Durante el procedimiento, los efectivos detuvieron a la sospechosa y secuestraron un teléfono celular, dispositivo que habría sido utilizado para efectuar las comunicaciones investigadas.
La mujer, argentina y de 57 años, quedó a disposición de la Justicia acusada por el delito de “intimidación pública”, mientras continúa el avance de las actuaciones procesales correspondientes.






