Diego Ramos, politólogo, fue uno de los protagonistas de la mesa de Actualidad Política de Radio LV11, donde referentes de diferentes espacios analizaron el escenario nacional y las señales políticas que dejaron las elecciones municipales celebradas recientemente en Santiago del Estero.
Ramos aportó una mirada desde el análisis político y puso especial énfasis en el comportamiento de la sociedad frente al descontento, el valor de las elecciones como canal de expresión y la construcción de un nuevo escenario nacional de cara a 2027.
Para el politólogo, uno de los datos centrales de los últimos comicios fue que una parte de la sociedad encontró en las urnas la manera de manifestar su posición.
“La sociedad estaba necesitando un canal de fusible”, sostuvo.
Y agregó: “Hemos visto que el sistema electoral sigue siendo el elemento más fiable y eso también está implicando un sentido de madurez dentro de la sociedad”.
El mensaje que dejaron las elecciones en Santiago
Ramos consideró que las elecciones municipales santiagueñas no deberían observarse exclusivamente desde una perspectiva local.
Según explicó, Santiago del Estero ocupó un lugar particular dentro del calendario electoral, algo que permitió que el resultado fuera seguido también desde el escenario nacional.
“Elige el camino electoral, espera sus tiempos, mira, decide, define”, expresó sobre el comportamiento de la sociedad.
A partir de allí, consideró que lo sucedido en la provincia podría funcionar como una señal de un fenómeno político más amplio.
“Lo que pasó en Santiago del Estero es, me atrevo a decir, una muestra a nivel general, nacional”, afirmó.
Para Ramos, las elecciones municipales tienen además una importancia especial porque allí se discuten cuestiones directamente vinculadas con la vida cotidiana.
“Las elecciones municipales es donde se juega básicamente la materialidad de la vida y en donde es el mapa más fiable para ver cómo está la sociedad”, explicó.
El rol de Gerardo Zamora en el escenario nacional
Otro de los puntos fuertes de su intervención estuvo relacionado con la participación del senador nacional Gerardo Zamora en las conversaciones políticas que comienzan a desarrollarse entre sectores opositores.
Ramos consideró que su presencia dentro de una reunión de dirigentes vinculados al peronismo tiene un significado que excede al propio justicialismo.
“La figura del senador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, va de alguna manera a romper con la endogamia del peronismo”, manifestó.
Para el politólogo, la presencia de Zamora puede interpretarse como parte de un intento por construir un espacio más amplio, que no quede limitado a las estructuras tradicionales de una sola fuerza política.
“No somos todos peronistas, ni todos K, ni todos zurdos, nada que ver, sino que estamos tratando de poner en la discusión de la mesa una disputa de una nueva hegemonía”, señaló.
Y agregó: “Estamos en el proceso de una construcción hegemónica que le va a disputar el poder al oficialismo”.
“Nadie tiene la reelección asegurada”
Ramos también analizó cómo se modificó el comportamiento electoral durante los últimos años y advirtió que existe una sociedad cada vez más cambiante y menos atada a identidades políticas permanentes.
“El fenómeno social ha cambiado y va cambiando de una manera muy vertiginosa”, explicó.
En ese marco, utilizó la figura de un “péndulo” para describir las modificaciones en el humor social y electoral.
“Hay un sector importante dentro de la sociedad que es un péndulo y hay que darle mucha atención a ese péndulo porque es el que va, de alguna manera, direccionando lo que se va definiendo en las contiendas electorales”, sostuvo.
De allí desprendió otra de sus definiciones más contundentes:
“Nadie tiene la reelección asegurada”.
Para Ramos, esa incertidumbre electoral demuestra que la soberanía popular continúa siendo determinante para configurar los mapas políticos.
La oposición tampoco tiene garantizado el triunfo
El politólogo también dejó una advertencia para aquellos espacios que busquen presentarse como alternativa al Gobierno nacional en 2027.
Según su análisis, el desgaste del oficialismo no significa automáticamente que la sociedad vaya a elegir a cualquier propuesta opositora.
“La sociedad cada vez más también se pone exigente”, expresó.
Y planteó con claridad: “No es que vamos a entrar el progresismo por descarte. Eso hay que tener mucho cuidado”.
Para Ramos, el desafío estará en interpretar a un electorado que puede sentirse desencantado con una gestión, pero que al mismo tiempo reclama respuestas a toda la dirigencia.
“La gente está desilusionada, se cansó, se siente defraudada, siente que la estafaron; ahora entramos nosotros. Y esa no es la lógica”, advirtió.
En ese sentido, consideró que existe “una gran responsabilidad de madurez política e institucional” para construir una alternativa competitiva.
Partidos políticos y nuevas construcciones
Ramos sostuvo además que los partidos tradicionales ya no ocupan exactamente el mismo lugar que tuvieron durante otras etapas de la historia argentina.
“Tampoco los partidos políticos significan lo que significaron en algún momento, tanto el peronismo como el radicalismo”, analizó.
Sin embargo, aclaró que siguen vigentes determinados principios asociados históricamente con esas fuerzas.
“Lo que sí no está en discusión son los principios éticos políticos que esos partidos en su naturaleza conllevan”, señaló.
Por eso, volvió sobre la figura de Zamora para explicar la posibilidad de una construcción electoral transversal.
“La presencia de Zamora en esta cumbre es eso. No son los purismos ya”, expresó.
Y agregó que se trata de “la invitación a la construcción de un pacto mucho más amplificado”, con la incorporación de distintos actores y sectores.
Su mensaje para los santiagueños
Sobre el final de la mesa, Ramos fue convocado, al igual que el resto de los invitados, a dejar un mensaje frente al complejo escenario económico y político.
El politólogo apeló a una característica que atribuyó especialmente a la sociedad santiagueña: su capacidad para recuperarse frente a momentos adversos.
“Si hay algo que nos caracteriza a los argentinos y sobre todo al santiagueño es que se sabe reinventar”, afirmó.
También recordó que el país atravesó anteriormente períodos difíciles y posteriormente pudo recuperarse.
“Tenemos a lo largo de la historia muchas ventanas que nos han mostrado que hemos estado en situaciones difíciles, de crisis y situaciones muy complejas. Pero también están las otras ventanas que nos han mostrado y demostrado que hemos podido salir”, sostuvo.
Finalmente, dejó un mensaje centrado en la construcción colectiva:
“No hay que perder primero la autoestima y la esperanza de que, de manera colectiva, la sociedad conjuntamente podemos salir”.






