Nelson Bravo, titular de Turismo de la Provincia, fue uno de los protagonistas de la mesa de Actualidad Política de Radio LV11, que este viernes reunió a referentes de distintos espacios para debatir sobre la situación nacional y el escenario que comienza a configurarse luego de las elecciones municipales en Santiago del Estero.
Durante su participación, Bravo puso especialmente la mirada sobre la situación económica y lo que puede ocurrir durante los próximos meses, en medio de un escenario marcado, según planteó, por la recesión, el cierre de industrias y el endeudamiento.
“Lo que me preocupa más que la situación actual es la proyección hacia adelante”, expresó.
En ese sentido, señaló que al analizar el comportamiento de la economía durante los últimos años observa una tendencia que todavía no muestra señales claras de recuperación.
“Uno viene analizando la película desde hace unos años y ve que viene en caída la economía, la recesión, el cierre en la industria, el endeudamiento, y llegamos a una foto que es complicada, pero no estamos viendo hacia adelante una salida”, sostuvo.
Incluso, al ser consultado sobre si considera que el panorama podría empeorar, respondió: “Si tuviera que apostar, apostaría que sí”.
La relación de las provincias con el Gobierno nacional
Otro de los puntos abordados por Bravo estuvo relacionado con la posición que adoptan actualmente los gobernadores frente al Gobierno nacional y cómo podría modificarse ese escenario a medida que se acerquen las elecciones presidenciales.
El funcionario consideró que existen mandatarios provinciales que hoy acompañan determinadas decisiones nacionales debido a las necesidades financieras que atraviesan sus distritos.
“Muchos gobernadores, por la situación de las provincias, se ven obligados a soportar ciertas cosas que no creo que al año las soporten”, manifestó.
Según su análisis, esa relación podría modificarse cuando comience a discutirse con mayor intensidad qué modelos políticos competirán en 2027.
“Hoy algunos gobernadores apoyan ciertas cuestiones porque necesitan también los aportes del Tesoro Nacional. No sé si al año van a continuar en esa línea porque al año, en el momento que se disputen los modelos de gestión, yo creo que la gran mayoría de los gobernadores va a estar de este lado, que es la mesa que se está construyendo”, afirmó.
Bravo también consideró que sectores del radicalismo podrían formar parte de un armado político más amplio, al entender que existen diferencias entre las bases históricas de la UCR y el modelo que lleva adelante actualmente el Gobierno nacional.
El mensaje después de las elecciones municipales
La reciente elección municipal en Santiago del Estero también formó parte del análisis. Para Bravo, quienes tienen responsabilidades de gestión deberán evaluar cómo sostener sus administraciones frente a un escenario de menores recursos.
“Todo aquel que está en gestión, sea intendente, gobernador, no puede continuar apoyando este modelo, porque es un modelo que tiende a quitar los recursos con los que justamente tiene que después el gobernante dar la cara ante la gente”, señaló.
En esa línea, sostuvo que la discusión entre distintos modelos políticos ya comenzó, aunque consideró que todavía no se manifiesta completamente.
“Quizás solapada, esa discusión ya está, esa pelea entre modelos está”, expresó, y consideró que el escenario podría quedar mucho más claro “a más tardar al principio del año que viene”.
“El bien común no tiene bandera política”
Sobre el cierre de la mesa, Bravo dejó uno de los mensajes más contundentes de su participación al referirse a las diferencias partidarias y al desafío que tendrá Santiago del Estero frente al próximo escenario nacional.
“Más allá de las diferencias con quienes están en la mesa, somos todos santiagueños, nos vemos las caras prácticamente todos los días en la calle”, expresó.
Y agregó: “Estoy seguro que todos aquí somos orgullosos de ser santiagueños, que estamos orgullosos también en defensa del federalismo y que el año que viene va a requerir de que estemos todos juntos”.
Finalmente, sintetizó su postura con una frase: “El bien común no tiene bandera política”.






