Argentina mantendrá el arancel mínimo del 10% sobre la mayoría de sus exportaciones hacia Estados Unidos dentro del nuevo esquema comercial impulsado por la administración de Donald Trump, una condición que le otorga una ventaja frente a otros socios comerciales alcanzados por tasas más elevadas.
El embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, atribuyó ese tratamiento diferencial al vínculo entre ambos países y aseguró que la decisión responde, en parte, a la relación política entre Trump y el presidente Javier Milei.
El embajador vinculó la medida a la relación bilateral
Tras participar del acto por la 138ª Exposición Rural de Palermo, Lamelas sostuvo que el mandatario estadounidense mantiene una consideración especial hacia la Argentina.
"Donald Trump bajó los aranceles a Argentina porque él se siente amigo del pueblo argentino", afirmó ante la prensa.
El diplomático también confirmó que ambos gobiernos continúan negociando aspectos pendientes de la agenda comercial bilateral.
"Queremos finalizar las diferentes partes del acuerdo que tenemos. Hay dos o tres asuntos que todavía hay que cerrar, pero estamos apoyando una reducción de aranceles para el pueblo argentino", señaló.
Argentina conserva una ventaja frente a otros países
El nuevo esquema comercial de Washington mantiene para Argentina un arancel del 10%, el nivel más bajo previsto por la administración estadounidense para la mayoría de las importaciones. En contraste, otros socios comerciales enfrentarán gravámenes de hasta el 12,5%, lo que mejora la posición competitiva de los productos argentinos en ese mercado.
Desde el Gobierno nacional y distintos sectores empresarios consideran que esta diferencia puede favorecer las exportaciones, especialmente en actividades donde Argentina compite con proveedores de otros países que deberán afrontar mayores costos para ingresar al mercado estadounidense.
La comparación con Brasil
Durante sus declaraciones, Lamelas también marcó diferencias con la situación de Brasil, que quedó alcanzado por un esquema arancelario más exigente.
"Brasil está por otro camino", expresó el embajador, en referencia al escenario bilateral entre Washington y Brasilia, en un contexto de tensiones diplomáticas entre los gobiernos de Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva.
Un acuerdo que sigue en negociación
La política comercial impulsada por Estados Unidos forma parte de una estrategia que busca revisar las condiciones de acceso de distintos países a su mercado, bajo argumentos vinculados a la protección de la industria nacional y la competencia internacional.
En ese contexto, Argentina logró conservar el tratamiento más favorable dentro del nuevo esquema y mantener excepciones previamente negociadas para determinados productos. No obstante, el alcance definitivo del beneficio dependerá de la evolución de las conversaciones entre ambos gobiernos y de la posibilidad de ampliar el acuerdo comercial en los próximos meses.






