El mercado interno continúa sin encontrar un piso de estabilidad. El consumo de los hogares volvió a mostrar señales de debilidad en mayo y acumuló su sexto mes consecutivo en baja, de acuerdo con un informe elaborado por la Universidad de Palermo.
Según el relevamiento de la casa de estudios, el indicador registró una caída del 0,3% en comparación con el mes de abril y una baja del 2,2% interanual, reflejando una desaceleración sostenida en los niveles de compra de las familias. El estudio advierte además una menor actividad en el uso de tarjetas de crédito, junto con una caída en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), dos variables consideradas clave para medir el dinamismo del consumo interno.
Los sectores más afectados por el ajuste
El informe pormenorizado advierte retrocesos en sectores clave que impactan de manera directa en la actividad económica y comercial. Entre los rubros que sufrieron las principales mermas se destacan de manera formal:
El consumo de carne y alimentos básicos.
La indumentaria tradicional y los comercios de jugueterías.
La construcción de pequeña escala.
Una marcada retracción en las operaciones de venta de automóviles.
El contrapeso de las motos y el deporte
En contraste con la tendencia generalizada de caída, algunos rubros específicos mostraron un comportamiento positivo durante el quinto mes del año. El informe señala que se mantuvo en alza el patentamiento de motos, mientras que el sector de la ropa deportiva registró una leve mejora. Este último fenómeno comercial estuvo fuertemente impulsado por las expectativas de consumo vinculadas a la previa de eventos deportivos internacionales de gran relevancia.
Como conclusión, el análisis de la Universidad de Palermo resalta que el consumo continúa transitando el año sin señales claras de recuperación, en un escenario de ajuste macroeconómico que se extiende y consolida durante toda la primera mitad del año.






