El proceso de desregulación y simplificación de trámites que impulsa la administración federal sumó un nuevo capítulo de fuerte impacto para la cadena de valor automotriz. Este martes, el Poder Ejecutivo nacional oficializó modificaciones de fondo en los esquemas de identificación y trazabilidad de componentes críticos para los vehículos. La medida busca desmantelar barreras burocráticas heredadas del período anterior, reemplazando antiguos controles presenciales y extensas carpetas de homologación por un sistema unificado y digital que promete dinamizar el abastecimiento del mercado interno y reducir costos logísticos fijos.
La reforma se instrumentó formalmente mediante la Resolución 93/2026, publicada en las primeras horas de hoy en el Boletín Oficial bajo la firma del titular de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía de la Nación, Pablo Agustín Lavigne. La normativa establece de manera taxativa que, a partir de su entrada en vigencia, las terminales fabriles y las empresas importadoras de piezas y cubiertas deberán incluir de forma obligatoria un código QR visible. Este código deberá contener información detallada sobre el origen del producto, sus especificaciones técnicas de fábrica y las certificaciones de calidad correspondientes, quedando a disposición de los usuarios y de los organismos inspectores.
"La nueva resolución flexibiliza de manera directa las exigencias de seguridad que regían desde el año pasado, facilitando los esquemas de importación de componentes esenciales."
Impacto en los talleres, gomerías y comercios santiagueños
El nuevo marco regulatorio fue recibido con marcado interés por las cámaras comerciales y los propietarios de gomerías y casas de repuestos de nuestra provincia. Especialistas del sector local explicaron que la flexibilización de las exigencias burocráticas —particularmente en lo que respecta al Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad (CHAS)— agilizará el ingreso de neumáticos de diversas medidas, un segmento que arrastraba serios problemas de stock y una marcada distorsión de precios en el noroeste argentino debido a las restricciones previas.
Con la puesta en marcha de los códigos QR, los comerciantes santiagueños ya no necesitarán tramitar autorizaciones aduaneras secundarias para demostrar la aptitud técnica de las piezas que exhiben en las góndolas. Desde el área técnica de la Secretaría de Industria de la Nación precisaron que esta digitalización no implica descuidar la seguridad de los usuarios en las rutas, sino transferir la responsabilidad civil y penal de forma directa a las automotrices e importadores, permitiendo que los consumidores finales verifiquen la autenticidad del producto mediante un simple escaneo con sus teléfonos celulares.








