El fenómeno de El Niño ya está establecido y las últimas proyecciones anticipan que podría continuar fortaleciéndose durante los próximos meses. Sin embargo, que el evento alcance una intensidad elevada a escala global no significa necesariamente que Santiago del Estero vaya a atravesar una primavera con lluvias extraordinarias o inundaciones. ¿Qué se espera concretamente para la provincia?
De acuerdo con la actualización difundida, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima que el fenómeno podría alcanzar su máxima intensidad hacia fines de 2026.
Además, las proyecciones señalan una probabilidad cercana al 100% de que continúe hasta febrero de 2027, por lo que su influencia podría extenderse durante buena parte del verano.
¿Qué puede pasar en Santiago del Estero?
Para Santiago, el escenario inmediato resulta bastante más moderado que lo que podría sugerir la intensidad global de El Niño.
El pronóstico climático del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el trimestre comprendido por septiembre, octubre y noviembre ubica a la provincia dentro de las áreas donde se esperan precipitaciones dentro de los valores normales para la época.
Respecto de las temperaturas, la perspectiva indica registros normales o levemente superiores a los habituales.
Por lo tanto, la presencia de El Niño no permite afirmar que Santiago tendrá lluvias extraordinarias o inundaciones durante los próximos meses.
Este tipo de fenómeno modifica las probabilidades y patrones climáticos generales, pero no determina por sí mismo cuánto lloverá en una ciudad ni permite anticipar las características de cada tormenta.
¿Por qué genera tanta atención El Niño?
El fenómeno puede provocar importantes modificaciones en los patrones de precipitaciones y temperaturas en diferentes partes del planeta.
A escala mundial, un evento de gran intensidad puede estar asociado con un aumento del riesgo de lluvias intensas, inundaciones, sequías o episodios de calor extremo, pero sus consecuencias no son iguales en todas las regiones.
Por eso, el comportamiento global de El Niño debe diferenciarse de los pronósticos específicos para Santiago del Estero.
En la provincia, especialistas del INTA también señalaron que un eventual escenario con mayores precipitaciones podría tener efectos positivos para determinadas actividades productivas.
Una mayor disponibilidad de agua puede favorecer el crecimiento de las pasturas y la producción ganadera, aunque un exceso de precipitaciones también obliga a mantener medidas de prevención ante posibles complicaciones hídricas.
Qué se espera para los próximos meses
Por ahora, las perspectivas indican que El Niño permanecerá durante la primavera y podría intensificarse hacia finales de 2026, con altas probabilidades de continuar hasta febrero de 2027.
Para Santiago del Estero, sin embargo, el panorama oficial para septiembre, octubre y noviembre no anticipa hasta el momento una temporada excepcionalmente lluviosa.
La perspectiva del SMN marca lluvias dentro de los parámetros normales y temperaturas entre normales y algo superiores a lo habitual.
El escenario podrá modificarse con las próximas actualizaciones, por lo que será importante seguir los pronósticos oficiales a medida que avance la primavera y se acerque el verano.






