El riesgo país acumuló un incremento del 18% durante septiembre y superó la barrera de los 600 puntos básicos. El indicador elaborado por JP Morgan alcanzó de esta manera su nivel más elevado desde principios de abril, impulsado por una combinación de factores internacionales hostiles, dificultades para el acceso al crédito externo y un estancamiento en la actividad económica interna.
El contexto internacional menos amigable y el incremento en las tasas de interés globales presionan sobre los mercados emergentes. La suba de tasas dispuesta por la Reserva Federal de Estados Unidos al rango de 3,75%-4% elevó el rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano, encareciendo el crédito para Argentina de cara a los abultados vencimientos de deuda por US$ 25.000 millones previstos para el año 2027.
A nivel local, la desaceleración en la compra de reservas por parte del BCRA y la caída de la actividad agudizan la inquietud financiera. Con una contracción económica del 2,9% en julio y la desaceleración del ritmo de acumulación de divisas para no presionar el tipo de cambio, los analistas advierten sobre un escenario ajustado para cumplir con los compromisos financieros del Tesoro en los próximos meses.






