La mañana de Radio LV11 contó con la visita de la asesora de imagen Cecilia Saavedra, quien en diálogo con los conductores del ciclo desarrolló una completa guía para lograr un consumo textil responsable. Durante la entrevista, invitó a la audiencia a tomar conciencia sobre el reflejo que devuelve el espejo y a planificar la vestimenta de forma estratégica.
¿Cuándo un armario es inteligente?
Para la especialista, la eficiencia no está ligada a la acumulación de prendas ni al seguimiento ciego de las tendencias de moda efímeras. Por el contrario, requiere de una inversión planificada de tiempo y presupuesto.
"Un guardarropa inteligente debería estar compuesto por pocas prendas pero que, cuando te las pongas, te representen y potenien tu silueta. Con un mínimo de 10 prendas básicas o de fondo de armario —como un buen pantalón chino, una remera, una camisa y un pantalón de vestir— se pueden armar más de 30 looks diferentes de manera segura", detalló Saavedra.
En esa misma línea, recomendó priorizar la calidad y la comodidad —especialmente en el calzado— antes de destinar grandes sumas de dinero a ítems de temporada que quedan rápidamente obsoletos. "Primero hay que invertir en lo que va a servir la mayoría del tiempo y, si queda un saldo en el presupuesto, recién darse el gusto con una tendencia", aconsejó.

El poncho, la prolijidad y el debate de la ropa arrugada
A partir de las consultas de los conductores, la columna derivó en interesantes análisis sobre el comportamiento social y las costumbres del vestir:
El Poncho Tradicional: Al ser consultada sobre su elegancia, Saavedra afirmó que es una prenda plenamente vigente tanto para hombres como para mujeres. "Tiene que ver con que la persona sienta las raíces y la tradición. Es saber llevarlo, cuidar la escala de acuerdo a la contextura física y, sobre todo, lucirlo con actitud y seguridad", evaluó.
La ropa sin planchar: Ante la creciente tendencia de dejar de lado la plancha, advirtió sobre el mensaje que se emite hacia el entorno. "El planchado habla de la presencia y la atención al detalle. Cuando ves a alguien con la ropa completamente arrugada, la percepción que se tiene es la de un descuidado. Si ocupás un rol importante o estás expuesto ante mucha gente, lo ideal es cuidar ese aspecto", analizó.
Vestirse para uno mismo
Ante el histórico debate de si las personas se visten para agradar a terceros o por competencia, la asesora fue categórica: "La propuesta es vestirnos primero para nosotros mismos, para sentirnos bien, confiados y cómodos. Si vos lográs ese bienestar personal, el efecto positivo y la seguridad ante el otro van a llegar por añadidura".
La estética del Mundial 2026 y la nueva masculinidad
A horas del trascendental cruce mundialista entre Argentina y Jordania —que contará con la transmisión exclusiva de La Radio de los Santiaguinos—, Saavedra analizó los fenómenos visuales y culturales que se observan en el campo de juego en esta Copa del Mundo.
Al abordar el uso masivo de botines de color rosa por parte de los futbolistas de élite, celebró la caída de viejos mandatos sociales: "Está bueno porque permite quitarle el género al color y romper estereotipos. El rosa estuvo históricamente asociado a la mujer y el celeste al varón, pero animarse a usarlo demuestra que no por eso se es menos hombre".
Finalmente, destacó que el quiebre de paradigmas trasciende la vestimenta, los cortes de pelo milimétricos o los tatuajes, manifestándose de forma directa en la inteligencia emocional del plantel argentino:
"La Selección de Scaloni cambió la etiqueta de la identidad del futbolista. Desde que él asumió, los abrazos entre los jugadores son más largos y sentidos. Hoy figuras como Messi se dan el lujo de llorar en público. Antes, mostrar los sentimientos parecía reñido con la masculinidad; hoy, esta selección valida la expresión abierta de las emociones, y eso es un avance cultural enorme que las marcas y la sociedad adoptan como una marca personal", concluyó.






