El entramado socioproductivo de la provincia se encamina a consolidar un salto de calidad en materia de competitividad y arraigo territorial. Este lunes 1 de junio de 2026, las instalaciones del Centro de Convenciones Fórum fueron el escenario de una intensa jornada de trabajo institucional encabezada por el gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, y el secretario general del CFI, Ignacio Lamothe. El encuentro, que contó con el acompañamiento del vicegobernador Carlos Silva Neder, el jefe de Gabinete Víctor Araujo y el titular de la Casa de Santiago Bernardo Abruzzese, sirvió para sellar una articulación estratégica orientada a dotar de herramientas financieras y técnicas concretas a los sectores productivos locales.
Las rúbricas legales apuntan de forma directa a robustecer la operatividad de la Red Provincial de Agencias de Desarrollo Territorial. Este sistema descentralizado, clave para vincular el interior profundo con los centros de decisión, recibirá asistencia técnica y modernización en sus sistemas de gestión interna mediante mesas de trabajo mixtas entre los ámbitos público y privado. El propósito primordial radica en unificar los criterios de evaluación y agilizar el acompañamiento estatal en cada cuenca productiva, acortando las brechas operativas históricas que suelen manifestarse entre los cascos urbanos y los parajes rurales de la provincia.
"Dotar de mayor valor agregado a los recursos originarios santiagueños es la prioridad absoluta para consolidar el empleo genuino e incrementar la competitividad en las góndolas nacionales."
Nuevas herramientas de crédito para bienes de capital y sustentabilidad
Durante el cónclave federal, los equipos técnicos del CFI presentaron de manera oficial las nuevas líneas de asistencia crediticia dirigidas con exclusividad a las pequeñas y medianas empresas santiagueñas. Estos esquemas de financiamiento blando e incentivos productivos están orientados prioritariamente a viabilizar la incorporación de bienes de capital —tanto de origen nacional como importado—, además de subsidiar los procesos de reconversión y modernización tecnológica de las plantas fabriles y talleres artesanales de toda la región.
En sintonía con las normativas ambientales de los mercados globales contemporáneos, las carpetas de prefactibilidad que evalúe el organismo priorizarán también aquellos proyectos de inversión privada que estén directamente vinculados a la eficiencia energética. Esto incluye el financiamiento para la adquisición de matrices de energías renovables y la reconversión de procesos industriales para lograr un uso sustentable y racional de los recursos hídricos y naturales, garantizando la sustentabilidad financiera a mediano y largo plazo.







