La temporada del atacante uruguayo estuvo marcada por las ausencias, habiendo disputado apenas dos compromisos oficiales en el primer semestre. Con el objetivo de esquivar el quirófano y acelerar los plazos de retorno a las canchas, el goleador se sometió recientemente a un tratamiento de termolesión por radiofrecuencia para paliar una severa dolencia lumbar, aunque el extenso historial médico enciende las alarmas en el Predio de Ezeiza.
A este panorama se suma el desembarco de Rodolfo Arruabarrena como nuevo director técnico del Xeneize. El "Vasco" inició una revisión profunda del plantel profesional y la situación del ex-PSG no es la excepción. Trascendió que existen ciertos focos de disconformidad en la comisión directiva por cómo se manejaron los tiempos de recuperación del futbolista.
Números en rojo y evaluación técnica
El impacto de las lesiones del oriental mermó de forma directa su consideración dentro del club:
Se perdió cerca de 50 partidos oficiales por diversas molestias desde su fichaje.
Registra apenas dos apariciones en lo que va del año calendario.
No existen gestiones ni conversaciones vigentes para renovar el vínculo que expira en diciembre.
La mesa chica liderada por Juan Román Riquelme estudia los pasos a seguir. Si el flamante cuerpo técnico dictamina que no podrá explotar el potencial del atacante para el segundo semestre, se activarán los mecanismos legales para consensuar una salida elegante. Las próximas semanas de evaluación física y futbolística resultarán cruciales para dictaminar si el ciclo de Cavani en la Ribera llega a su fin de manera anticipada.






