El ajuste en el servicio energético residencial se formalizó en el marco de la prórroga de la emergencia energética nacional. Los nuevos cuadros tarifarios fueron autorizados a través de las últimas normativas del Ente Nacional Regulador del Gas, disponiendo que las facturaciones del período contemplen las variables de costos de la Secretaría de Energía de la Nación.
De acuerdo con lo especificado por las autoridades de control, el nuevo cuadro de valores responde a una ingeniería de costos técnicos y regulatorios indexados. Entre ellos se destacan la Revisión Quinquenal de Tarifas —que faculta la aplicación de ajustes mensuales escalonados—, los nuevos contratos de licenciamiento del servicio de transporte y distribución, y los precios del fluido determinados por el Plan Gas.Ar para el período 2026.
Las variables operativas del nuevo esquema y el impacto sobre el bolsillo del consumidor se estructuran de la siguiente manera:
Segmentación y bonificaciones: La facturación mantendrá vigentes las bonificaciones del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados para los bloques de usuarios de menores ingresos.
Descuento del 25%: Se ratificó la continuidad del beneficio de descuento del 25% sobre el consumo excedente para aquellos hogares que permanezcan encuadrados dentro de la tarifa social y los esquemas focalizados.
Emergencia del sector: La vigencia del decreto de emergencia del sistema energético nacional faculta a las carteras del área a seguir aplicando correcciones mensuales según las variaciones del mercado mayorista.
Impacto en la economía familiar y el debate político
La medida vuelve a encender las alarmas en el ámbito social de la provincia, dado que el incremento impacta de lleno sobre las economías domésticas en pleno período de bajas temperaturas invernales, cuando el consumo residencial de gas experimenta su pico estacional más alto.
Ante las repercusiones, diversos sectores políticos y asociaciones de consumidores locales manifestaron su preocupación por la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y la acumulación de subas en los servicios esenciales. En contrapartida, desde el ámbito oficial nacional argumentaron que las actualizaciones resultan indispensables para garantizar la sustentabilidad del sistema de redes y reducir de manera progresiva el déficit fiscal derivado de los subsidios generalizados.






