Las declaraciones del periodista Mario Massaccesi sobre un documental que prepara acerca de Jorge Rafael Videla generaron una fuerte reacción de Luis Guillermo Garay, referente de la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Santiago del Estero.
En diálogo con Actualidad Política, de Radio LV11, Garay rechazó la posibilidad de destacar un supuesto costado positivo del exdictador y advirtió sobre lo que considera un avance de los discursos negacionistas en la Argentina.
La polémica surgió a partir de una entrevista televisiva en la que Massaccesi habló sobre un proyecto documental dedicado a Videla y sostuvo que existía una faceta íntima del represor que no era conocida públicamente. El periodista aclaró, en ese mismo intercambio, que mostrar esa dimensión no significaba justificar su actuación como gobernante.
“No hay un costado bueno de Videla”
Consultado sobre esas expresiones, Garay fue categórico.
“Yo creo que no hay un costado bueno en una persona que ha presidido el país en una de las épocas más terribles de nuestra historia”, afirmó.
El referente recordó los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar, entre ellos las desapariciones forzadas, los asesinatos y la apropiación de bebés.
También señaló que Videla fue juzgado y condenado por delitos de lesa humanidad y murió mientras cumplía condena.
“Yo no creo que se le pueda encontrar ni en lo más íntimo un lado bueno”, insistió.
Una advertencia sobre el negacionismo
Durante la entrevista, Garay consideró que la polémica se inscribe en un contexto más amplio de discursos que, según su interpretación, buscan relativizar o reivindicar aspectos de la dictadura.
“No es solamente el hecho de negar lo que ha sucedido, sino también de reivindicar ese proceso”, sostuvo.
El dirigente cuestionó además la circulación de mensajes de ese tipo en medios de comunicación y plataformas digitales.
Para Garay, uno de los desafíos pendientes es profundizar la transmisión de la memoria histórica a las nuevas generaciones y fortalecer el compromiso social con el Nunca Más.
Qué sucede con los juicios por la verdad en Santiago
En otro tramo de la conversación, el referente abordó la continuidad de los procesos vinculados con los delitos cometidos durante la dictadura.
Explicó que el paso del tiempo y la muerte de numerosos represores dificultan la posibilidad de avanzar con determinadas causas penales, pero remarcó que todavía existen caminos para continuar investigando.
Entre ellos mencionó los juicios por la verdad, procedimientos judiciales orientados a esclarecer hechos que no concluyen con condenas penales.
“Nosotros nunca hemos dejado de trabajar en pos de la memoria, la verdad y también de la justicia”, aseguró.
Garay recordó que este tipo de procesos comenzó a desarrollarse en la década de 1990, cuando las leyes de Punto Final y Obediencia Debida obstaculizaban el juzgamiento de numerosos responsables.
“La verdad tiene que circular por el pueblo”
El referente santiagueño sostuvo que todavía quedan interrogantes sobre el destino de las personas desaparecidas y la identidad de quienes fueron apropiados durante la dictadura.
“¿Quieren la verdad completa? Que la digan. Que digan dónde están nuestros desaparecidos, dónde están los nietos apropiados”, reclamó.
En ese sentido, destacó el trabajo realizado durante décadas por los organismos de derechos humanos, los familiares de las víctimas y distintos sectores de la sociedad.
Finalmente, dejó una reflexión sobre la importancia de que los resultados de las investigaciones no permanezcan únicamente en los tribunales.
“La verdad no solo debe quedar encerrada en un expediente. La verdad tiene que circular por el pueblo”, concluyó.






