La polémica que dejó el clásico de Manchester tuvo una inesperada confirmación horas después del partido. Pro Referees, el comité arbitral inglés, reconoció un “error de juicio” del VAR en la validación del gol de Erling Haaland que le permitió al Manchester City derrotar 1-0 al Manchester United en Old Trafford. El punto central de la controversia estuvo en la posición de Enzo Fernández.
Todo ocurrió a los 60 minutos, cuando el City ya jugaba con diez futbolistas por la expulsión de Phil Foden.
Josko Gvardiol avanzó por izquierda y lanzó un centro al área. Haaland apareció por detrás de la defensa y convirtió, pero el asistente levantó inmediatamente la bandera por una supuesta posición adelantada del noruego.
El VAR revisó la acción y estableció que Haaland estaba habilitado, por lo que el árbitro Michael Oliver recibió la indicación de conceder el gol.
Sin embargo, había otro elemento que terminaría desatando el escándalo.
¿Qué pasó con Enzo Fernández?
Durante el centro de Gvardiol, Enzo Fernández se encontraba en posición adelantada e intentó intervenir en la trayectoria de la pelota antes de que llegara a Haaland.
El mediocampista argentino no alcanzó a tocarla y el VAR interpretó inicialmente que, por ese motivo, su posición no debía invalidar la conquista.
Horas después, el propio comité arbitral reconoció que ese análisis fue insuficiente.
“En el mismo ataque, se estableció que Enzo Fernández no jugó el balón, por tanto, cualquier falta de fuera de juego es subjetiva”, explicó Pro Referees.
Pero inmediatamente llegó la admisión que cambió la lectura de la jugada:
“Sin embargo, en esta ocasión, el VAR no reconoció el probable impacto de su posición y debería haber recomendado una revisión en el campo”.
De acuerdo con esa evaluación, el problema no estuvo en determinar si Fernández tocó o no la pelota, sino en analizar si su intento de intervención influyó en la acción pese a encontrarse adelantado.
Reconocieron el error ante Manchester United
La revisión estuvo a cargo de Matthew Donohue en el VAR y Blake Antrobus como asistente. Oliver había invalidado inicialmente la conquista después de la señal del juez de línea, pero posteriormente modificó la decisión por indicación del videoarbitraje.
Pro Referees confirmó además que se comunicó con Manchester United para reconocer lo ocurrido.
“Nos hemos puesto en contacto con el Manchester United esta tarde para reconocer lo que consideramos un error de juicio. Se llevará a cabo una revisión del incidente”, informó el organismo.
La admisión contrastó con la explicación difundida inmediatamente después del partido, cuando se había sostenido que Haaland estaba habilitado y que, aunque Fernández estaba adelantado, no había jugado el balón.
Lisandro Martínez explotó por la decisión
La bronca en Manchester United quedó expuesta después del encuentro. El entrenador Michael Carrick calificó la decisión como “preocupante”, mientras que Lisandro Martínez, quien participó directamente de la acción con Fernández, fue todavía más contundente.
“Creo que fue fuera de juego... ¡No puedo entender las reglas!”, expresó el defensor argentino a Sky Sports.
Luego cuestionó la aplicación de los criterios arbitrales en la Premier League:
“Cada temporada explican las reglas durante una hora, parecen tan seguros con eso, y luego, después de cinco o seis personas cometiendo este tipo de errores en la Premier League, ¡es inaceptable!”.
Un gol que terminó decidiendo el clásico
La polémica tuvo incidencia directa en el resultado: el gol de Haaland fue el único del partido y le permitió al Manchester City imponerse 1-0 en Old Trafford, pese a disputar buena parte del encuentro con un futbolista menos.
Con la victoria, el conjunto ciudadano quedó junto al Arsenal como uno de los dos equipos con puntaje ideal después de cuatro fechas de la Premier League.
Manchester United, en cambio, quedó 13°, producto de una victoria, un empate y dos derrotas.
Pero más allá de la tabla, el clásico dejó una controversia que no terminó con el pitazo final: el propio organismo arbitral inglés reconoció que el VAR debió enviar al árbitro a revisar la acción que terminó definiendo el partido.






