El presente institucional y deportivo de Boca Juniors volvió a convulsionar el escenario futbolístico nacional. Mauricio Macri rompió el silencio para opinar sobre la vacante que dejó el director técnico saliente y aprovechó la oportunidad para cuestionar severamente el rumbo que lleva la actual comisión directiva.
Al ser consultado sobre el perfil que debería tener el próximo entrenador del plantel profesional, el dirigente político no anduvo con rodeos y vinculó la elección con la seriedad de quienes manejan los hilos de la institución.
“Si tuviéramos un club serio, conducido por una comisión directiva seria, no podría dejar de salir de Barros Schelotto, Palermo, Tévez o Arruabarrena”, sentenció Macri de forma tajante, poniendo sobre la mesa los nombres de cuatro figuras históricas que ya cuentan con experiencia desde el banco de suplentes.
En esa misma línea, el expresidente xeneize justificó su elección respaldándose en el sentido de pertenencia de los postulados: “Esos son los cuatro que están en condiciones de dirigir a Boca, son nuestros ídolos, aman a Boca”.
Antes de dar por concluido el contacto con los medios de comunicación, se le preguntó a Macri si existía la posibilidad de que encabezara una lista opositora para los comicios que celebrará la entidad de la Ribera el próximo año. Casi sonriendo, el referente político descartó de manera rotunda esa alternativa con un rotundo "no".
Por su parte, la realidad marca que las semanas corren y los futbolistas de Boca deberán retomar los entrenamientos para afrontar el segundo semestre. El objetivo de Juan Román Riquelme es formalizar la llegada del nuevo cuerpo técnico antes del regreso a las prácticas.
Aunque desde las oficinas de la Bombonera todavía no se han iniciado gestiones formales, ya comenzó la danza de nombres en la que se barajan candidatos como Antonio Mohamed, Néstor Lorenzo, Gustavo Costas, Cristian “Kily” González y Jorge Sampaoli.







