El dramático episodio ocurrió el pasado sábado 10 de octubre en la aldea El Jocote, en el municipio de Sacapulas, departamento de Quiché, Guatemala. Todo comenzó durante la madrugada de ese día, cuando la menor identificada como Yuleidy Ixcotoyac sufrió un repentino y agudo dolor en el pecho y en la zona cardíaca que la llevó a desvanecerse y perder el conocimiento.
Ante la desesperación, su padre, Abraham Ixcotoyac, la cargó rápidamente hacia un vehículo con la intención de asistirla en un centro de salud cercano. Sin embargo, en pleno trayecto, el hombre constató que la joven no respiraba y carecía de pulso detectable. Asumiendo de manera totalmente errónea que había fallecido, el padre desistió de llegar al hospital, dio la vuelta, regresó a su domicilio y adquirió un féretro en una funeraria local para iniciar de inmediato los preparativos fúnebres, sin la intervención de un facultativo que certificara oficialmente el deceso.
El dramático despertar y el testimonio
Tras transcurrir aproximadamente ocho horas dentro de la caja mortuoria, la tragedia estuvo cerca de convertirse en un milagro absoluto. Los presentes en el velorio comenzaron a escuchar ruidos extraños, movimientos y golpes provenientes del vidrio del ataúd.
Conmocionados y aterrorizados por la escena, los vecinos y familiares se abalanzaron sobre el féretro para romper la protección de cristal y rescatar a la adolescente, a quien asistieron de inmediato con agua y muestras de alivio.
Horas más tarde, la propia Yuleidy pudo relatar los angustiantes momentos vividos: explicó que antes de desmayarse sintió un fuerte dolor torácico, que durante el tiempo que permaneció encerrada solo percibió oscuridad seguida de una “luz larga”, y que sintió un profundo terror al despertar y comprender dónde se encontraba atrapada.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias no han emitido un informe médico oficial que explique las causas clínicas del prolongado síncope que sufrió la menor, un caso que reabre el debate sobre la necesidad ineludible de contar con certificados profesionales de defunción antes de dar inicio a cualquier ceremonia fúnebre.






