Este martes 12 y miércoles 13 de mayo, la provincia de Salta se convierte en el epicentro de la discusión política regional al recibir a la Junta Ejecutiva del Parlamento del Norte Grande. El bloque, que nuclea a las diez provincias del NOA y NEA, inicia una nueva etapa de sesiones orientada a fortalecer los vínculos institucionales y coordinar políticas que impulsen el desarrollo productivo y social del área.
El encuentro está encabezado por el presidente del organismo y vicegobernador de Santiago del Estero, Dr. Carlos Silva Neder, junto al anfitrión salteño, Antonio Marocco. La convocatoria busca dar continuidad al trabajo iniciado a principios de año, ratificando que para el bloque regional "el federalismo es innegociable".
Ejes de la agenda legislativa
Durante las dos jornadas de trabajo, los vicegobernadores y vicegobernadoras analizarán una serie de problemáticas compartidas que requieren soluciones conjuntas. Entre los puntos destacados de la agenda figuran:
Reducción de asimetrías: Propuestas para equilibrar las desigualdades económicas y sociales respecto a la región central del país.
Desarrollo regional: Planificación de proyectos estratégicos en infraestructura, transporte y energía para el norte argentino.
Apertura institucional: Fomentar la participación de sectores productivos, organizaciones sociales y actores civiles en el debate legislativo.
Postura ante el Mercosur: Análisis del impacto regional de los acuerdos de comercio internacionales, como el tratado entre el Mercosur y la Unión Europea.
El rol de los vicegobernadores
El Parlamento del Norte Grande se ha consolidado como una herramienta de presión política y técnica fundamental. Además de Silva Neder (Sgo. del Estero) y Marocco (Salta), participan activamente las autoridades de Jujuy (Alberto Bernis), Chaco (Silvana Schneider), Corrientes (Pedro Braillard Poccard), Catamarca (Rubén Dusso), La Rioja (Teresita Madera), Tucumán (Miguel Acevedo), Formosa (Eber Solís) y Misiones (Lucas Romero Spinelli).
La intención de esta cumbre en Salta es no solo fijar un cronograma de sesiones plenarias para lo que resta del 2026, sino también blindar los intereses comunes frente a los desafíos estructurales que impone la coyuntura nacional, exigiendo una distribución más equitativa de los recursos federales.






